La envestida fue
brutal, mi cuerpo a penas resistió tal golpe, se me había olvidado quitar las
pesas, pero en aquel momento no podía, el dragón sin piedad me tenia bajo sus
enormes y afiladas garras, lo único que nos separaba, un escudo. Después de
forcejear varios minutos, ya casi lo había a travesado, así que decidí saltar
hacia un lado para evitar su ataque y poder quitarme las pesas.
Mientras saltaba me desabrochaba las pesas para usarlas de proyectiles. La primera que la tenia en la muñeca izquierda, se lo lance, le dio en la pierna; la segunda que se encontraba en la otra muñeca, le di en el torso; la tercer y cuarta estaban atadas a mis tobillos las desabroche con tal velocidad que al lanzarlas parecía que habían salido volando solas, dieron en su cara.
Ya rendía a cien por cien, el dragón volvió a envestir con fuerza, pero mi fuerza era mayor, desenvaine la espada con precisión, fue tal que las garras que me tenían que destripar, no me tocaron, paro en seco. Los aldeanos coreaban mi nombre. La espada parecía un pilar indestructible, nuestras fuerzas era del mismo nivel. En un momento dado deslice la espada por las garras con tal potencia que se partieron todas, mi mirada era fría y calculadora como el hielo. No le daba tregua, la espada no paraba de cortar la tensa y dura piel del reptil, un corte en las costillas, otro en la cabeza ... Era épico, pero el dragón empezó ha regurgitar fuego de sus entrañas, la espada se me callo, sabia que la próxima bola de fuego iría a por mi.
Salí corriendo hacia el, de repente escuche:
- Fríe a es mal nacido, soy skyline , toma mi poder...
Esa fue la primera vez que pude confirmar que efectivamente había algo en mi interior, aunque en ese momento lo ignoraba.
Desde el corazón empezaron a fluir truenos hasta mi brazo nadie lo notaba, me estaba transformado en dragón, no lo notaba ni yo. En la mirada de Steinn un resplandor de sorpresa alegre, de alivio, el cual me ayudó a continuar. Mi puño electrificado dio en su blanco, la cabeza del Vipero, la cantidad de energía que le desprendí le causo una muerte inmediata. Salí victorioso de la arena todos me alababan. Al salir Steinn me esperaba fuera
Mientras saltaba me desabrochaba las pesas para usarlas de proyectiles. La primera que la tenia en la muñeca izquierda, se lo lance, le dio en la pierna; la segunda que se encontraba en la otra muñeca, le di en el torso; la tercer y cuarta estaban atadas a mis tobillos las desabroche con tal velocidad que al lanzarlas parecía que habían salido volando solas, dieron en su cara.
Ya rendía a cien por cien, el dragón volvió a envestir con fuerza, pero mi fuerza era mayor, desenvaine la espada con precisión, fue tal que las garras que me tenían que destripar, no me tocaron, paro en seco. Los aldeanos coreaban mi nombre. La espada parecía un pilar indestructible, nuestras fuerzas era del mismo nivel. En un momento dado deslice la espada por las garras con tal potencia que se partieron todas, mi mirada era fría y calculadora como el hielo. No le daba tregua, la espada no paraba de cortar la tensa y dura piel del reptil, un corte en las costillas, otro en la cabeza ... Era épico, pero el dragón empezó ha regurgitar fuego de sus entrañas, la espada se me callo, sabia que la próxima bola de fuego iría a por mi.
Salí corriendo hacia el, de repente escuche:
- Fríe a es mal nacido, soy skyline , toma mi poder...
Esa fue la primera vez que pude confirmar que efectivamente había algo en mi interior, aunque en ese momento lo ignoraba.
Desde el corazón empezaron a fluir truenos hasta mi brazo nadie lo notaba, me estaba transformado en dragón, no lo notaba ni yo. En la mirada de Steinn un resplandor de sorpresa alegre, de alivio, el cual me ayudó a continuar. Mi puño electrificado dio en su blanco, la cabeza del Vipero, la cantidad de energía que le desprendí le causo una muerte inmediata. Salí victorioso de la arena todos me alababan. Al salir Steinn me esperaba fuera
- Ocsix tengo que enseñarte algo
Me llevó por los confines del bosque hasta llegar a una pequeña casa medio en ruinas
-que es esto Steinn?
- Mi escondite secreto...
entramos por un pasadizo un poco estrecho para mi gusto y las paredes tenían moho. al final llegamos hasta una cueva que se encontraba debajo de un gran árbol, sus raices hacían de pilares. el me miro con una mirada de seriedad y me dijo:
- se lo que eres...
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