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domingo, 29 de junio de 2014

Capitulo 23 - Los opuestos se atraen

...
Amynia: por cierto porque os perseguían los soldados?
Threldor: veras Amynia, el príncipe quería que fuésemos sus guarda espaldas por un tiempo i por tanto no salir del palacio durante ese tiempo, también quería volver a obligarnos a enseñarle el vuelo, evidentemente ninguno de nuestro grupo quiso hacer eso y intentamos huir de cualquier manera.
Amynia: sois más?
Threldor: si, dos más.
Amynia: y porque os quiere a vosotros cuando seguro que tiene a más de mil soldados que serán de los más bien entrenados.
Threldor: si pero ninguno de ellos tiene el vuelo, eso es lo que quiere él.
Amynia: pero si solo sería por un tiempo, ve, no quiero que corras ningún peligro.
Threldor: sería más peligroso ir allí, una vez nos tenga no nos dejara ir.
Amynia: supongo que en el fondo las familias reales son casi todas iguales, soy la oveja negra.
Threldor: tú eres la mejor Amynia, nunca cambies.
Amynia: gracias.
''': bueno yo mejor me voy a mi casa y os dejo un rato a solas.
Threldor: está bien, nos vemos otro día.
Amynia: ten cuidado.
''': gracias.
''' se fue y nos quedamos a solas Threldor y yo.
Threldor: que te apetece hacer?
Amynia: cualquier cosa mientras sea contigo.
Threldor: ooh, te amo.
Amynia: -Le dedique una pequeña sonrisa- y si vamos a visitar a mi amiga Elydia?
Threldor: vale, aunque prefería algo a solas.
Amynia: por favor, hace tiempo que no la veo.
Threldor: está bien.
Entonces cogimos nuestras cosas i nos cubrimos con las capas, nos dirigimos al lado de la orilla del rio donde empezamos a volar por el cielo cogidos de nuestras manos, Threldor con sus alas de fuego que son impresionantes parecen casi indestructibles, y yo con alas de hielo que al contrario de Threldor las mías parecen delicadas i muy finas, pero preciosas. Mientras estábamos volando muy arriba para que nadie nos pudiera ver algo choco contra nosotros y por suerte caímos en el bosque de la región de la tierra. Lo que nos golpeo fue una persona, un miembro de la región del viento! Estaba herido su caída había sido peor que la nuestra, por suerte yo solo me golpee en un brazo y Threldor se arañó con unos arbustos que frenaron nuestra caída.
Amynia: -estábamos observando ese chico- que hacemos?
Threldor: yo paso de más problemas, dejémosle aquí.
Amynia: estás loco? Míralo, está herido, debemos ayudarle, la región del aire nunca está molestando a nadie, casi ni participo en la guerra, porque no debemos ayudarle, es más, yo te salve la vida a ti y eres mi completo opuesto.
Threldor: ya, pero los opuestos se atraen.
Le dedique un cálida sonrisa, tenía razón. Después de eso cogimos al chico y decidimos llevarlo a casa de Elydia, lo cubrimos con una capa negra que lleva Threldor.
Al llegar a casa de Elydia quedo algo sorprendida al ver que llevábamos algo tan grande, entramos y tumbamos al chico en el suelo con cuidado.
Elydia: que lleváis? -Dijo con miedo-.
Amynia: tranquila, solo necesitamos tu ayuda -le quite la capa y quedo su rostro al descubierto- chocó contra nosotros mientras veníamos aquí, se dio un buen golpe al caer así que necesitamos tu ayudar para que lo cuides.
Elydia: estás loca?! No voy a hacerlo.
Amynia: -sorprendida- porque?
Elydia: y si cuando despierte me quiere matar? I si alguien de la región lo descubre? No solo lo mataran a él sino a mi también.
Amynia: sabes, cuando yo encontré a Threldor también tenía miedo a todo eso pero no es más importante por ayudarle? Él chico es de la región del aire no creo que vaya a hacerte daño. Solo cuídalo mientras este herido, si luego decide marcharse al menos lo habrás ayudado.
Elydia: no se...
Threldor: míranos, nosotros nunca creímos que eso terminara de esta forma.
Elydia: que forma?
Amynia: emm... Veras, es que, estamos saliendo.
Elydia: cómo?! Dijisteis que solo erais amigos.
Threldor: si, bueno, no podía ocultarlo más aún que quisiera, nos amamos.
Elydia: eso es precioso! Pero y tus padres Amynia?
Amynia: no deben saber nada, incluso jure casarme con ese horrible chico para poder ocultar nuestro amor.
Elydia: supongo que es una situación muy complicada.
Amynia: bastante.
Despues volvimos al caso del chico que estaba herido.
Elydia: donde está herido?
Threldor: dejadme que lo mire y te digo lo que debes hacer.
Elydia: vale.
Threldor examino a ese chico, aún tenía las alas extendidas, unas plumas largas i blancas. La mayoría de los miembros de la región del aire consiguen la habilidad del vuelo desde muy pequeños, y son muy hábiles con ella, son capaces de volar a alturas donde para las otras regiones es prácticamente imposible llegar. Su color de piel suele ser pálido, aunque no tan pálido como los que somos del agua.
Después que Threldor examinase el chico le dio algunas pociones para que Elydia pudiese cuidarlo y curarle las heridas.
Threldor: bueno creo que deberíamos irnos.
Amynia: ya tan pronto?
Threldor: si, no quiero que vuelvan a castigarte.
Amynia: está bien…
Elydia: volved pronto por favor, os echo de menos y no tengo a nadie, bueno tú ya lo sabes Amynia.
Amynia: si tranquila, vendremos pronto para ver como habrá ido cuidándole.
Elydia: gracias –dijo con una sonrisa-.
Elydia era muy buena con las personas siempre que alguien necesitaba ayuda ella iba enseguida, aunque desde que murieron sus padres tiene miedo de hacerlo porque no quiere que nadie le haga daño, aun así sé que puedo contar con ella con eso.

Threldor y yo nos fuimos, volamos juntos y me llevo hasta el bosque, nos despedimos un beso maravilloso y volví a casa, por suerte nadie pregunto dónde había estado, aunque no sé si es algo bueno o malo, a veces el silencio asusta.

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