Me levante con los ojos rojos y hinchados, rápidamente
escondí la chaqueta de Threldor que me había quedado dormida encima. Pocos
minutos después mi madre entro en mi habitación.
Tinarania: buenos días.
Amynia: ...Buenos días.
Tinarania: -se sentó en mi cama- dios mío hija tienes los
ojos horribles, le pedire a Isi que te maquille ella, te parece bien?
Amynia: por mí como si no me maquilla.
Tinarania: ya sé que no quieres casarte, pero al menos quiero
que te sientas preciosa como la princesa que eres.
Amynia: es temprano...
Tinarania: si bueno, te traigo el desayuno aquí o quieres
bajar a la cocina?
Amynia: aquí mejor.
Tinarania: vale, enseguida vuelvo.
Me quede tumbada en mi cama con la mente en blanco, ojalá en
ese momento pudiera escapar como lo había hecho tantas veces.
Mi madre subió con mi desayuno y me dejo sola durante media
hora después volvió.
Tinarania: ya terminaste de comer?
Amynia: si.
Tinarania: estas lista? Isi y yo vamos a arreglarte.
Amynia: vale...
Tinarania: pero primero te preparare un buen baño para que te
relajes un poco.
Mi madre me preparo el baño, estuve bastante tiempo, en
realidad no quería salir de allí pero mi madre me obligo ya que si no se nos
hacia tarde, la boda era el medio día. Isi me empezó a maquillar, tuvo bastante
trabajo ya que mi rostro estaba hecho polvo.
Isi: vamos Amynia sonríe un poco, hoy es tu gran día.
Amynia: ya te dije que no quiero casarme odio a Ammbor.
Isi: pero si es encantador, muchas de las doncellas estas
enamoradas de él, te tienen envidia.
Amynia: enserio? Pues todo suyo.
Isi: vamos no seas así...
Tinarania: Isi, ya, dejala.
Isi: está bien. Bueno ya termine con el maquillaje, algo más?
Tinarania: no, yo le arreglo el pelo.
Isi se fue dejándonos a mi madre y a mi solas.
Tinarania: como lo quieres?
Amynia: lo más simple posible.
Tinarania: Amynia, hoy puedes lucirte, di algo más elegante.
Amynia: no quiero lucir para Ammbor.
Tinarania: está bien.
Mi madre me recogió mi cabello ondulado hacia un lado, quedo
precioso.
Tinarania: que te parece?
Amynia: demasiado hermoso.
Tinarania: -suspiro- vamos, tienes que ponerte el vestido.
Quedaba tan solo una hora para la boda mi madre termino de ponerme el vestido y Isi
me trajo el ramo de rosa blancas y azules.
Tinarania: lista, estas preciosa!
Amynia: gracias... -Triste-.
Tinarania: por favor Amynia cuando salgas allí quiero verte
sonreír, si?
Amynia: lo intentare... Pero, puedes dejarme sola un rato.
Tinarania: claro.
Mi madre se fue, me quede delante del espejo mirándome,
realmente estaba preciosa, hice todo mi esfuerzo en no llorar, no quería estropear
todo el maquillaje de Isi pero en mi cabeza solo estaba Threldor.
Quedan tan solo unos minutos para salir y mi madre regreso a
buscarme.
Tinarania: Amynia es hora de salir.
Salimos fuera por los jardines donde mucha gente que no había
podido entrar a la boda me observaba, entonces nos dirigimos a la entrada del
palacio todo estaba decorado con rosas blancas y azules, el palacio había
quedado precioso, aun así estaba fatal. Llego el momento de entrar allí para empezar
la ceremonia, entre despacio sin prisa, intente sonreír con la sonrisa mas
falsa que pude, estaban todas las familias más ricas de la región mi padre no permitía
la entrada a nadie pobre. Llegue hasta Ammbor y en unos breves segundos mi
padre empezó la ceremonia (*el rey de cada región es el único que puede casar a
la gente de su región*). Mi mente quedo en blanco mientras mi padre estaba
hablando, no dejaba de pensar en Threldor, el amor de mi vida, intentaba
contener mis lagrimas con toda mi fuerza, tenía la mierda perdida solo deseaba
huir de allí, entonces ya casi estábamos terminando la ceremonia.
Tinor: Ammbor, aceptas a mi hija Amynia como esposa hasta que
la muerte os separe?
Ammbor: si, quiero.
Tinor: y tu Amynia, aceptas a Ammbor como marido hasta que la
muerte os separe?
Amynia:.... -no podía, no me salían las palabras, quede en choc-....
yo...
Entoces las puertas del palacio se abrieron, y alguien
entro...
Threldor: no!! -chillo-.
Quede inmóvil, como lo había echo? porque? sabia que lo iban
a matar. La gente se apartaba de él le temían al ser de fuego, yo deje caer el
ramo de flores al suelo.
Tinor: como te atreves a cruzar las fronteras?!
Amynia: Threldor... -corrí hacia él, no aguante más, lo necesitaba-.
Lo abrace mientras todo el mundo se nos quedo mirando con la
boca abierta y mi padre enfureció.
Tinor: Amynia! como te atreves?! mi propia hija con uno de
fuego?!
Tinarania: hija... -sorprendida-.
Tinor: guardias! atrapadlos!!
Amynia: oh no... Threldor, corre sálvate!
Threldor: no, yo te quiero a mi lado, así que agárrate fuerte
de mi.
Antes de que los soldados llegasen Threldor extendió las alas
y me llevo volando con él.
Tinor: coged los pegasos rápido!!
Amynia: ve hacia el bosque de esas montañas!
Threldor: -se paro en él pie de la montaña- toma -dijo entregándome
un cuchillo- córtate un poco el vestido iremos más rápido.
Me corte las falda del vestido y me quedo por debajo de las
rodillas. Así extendí mis alas y los dos fuimos volando hasta encontrar un
lugar donde refugiarnos dentro de una pequeña cueva.
Amynia: porque lo hiciste? No pararan hasta encontrarte y
cuando lo hagan mi padre te quera matar.
Threldor: pues correré ese riesgo, yo solo te quiero a ti, no
podía soportar de ninguna manera que fueras la esposa de ese idiota, quiero que
seas mía y para siempre.
Amynia: yo también te quiero Threldor, solo quería protegerte,
pero tarde a temprano tendremos que entregarnos no podemos estar aquí
escondidos para siempre.
Threldor: lo sé, pero lucharemos para estar juntos, si?
Amynia: si, te lo prometo.
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