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lunes, 13 de octubre de 2014

Capitulo 30 - Los opuestos se atraen

Al final tuvimos que salir de allí, no, podíamos escondernos para siempre en una cueva, Threldor derritió el hielo que había puesto para que nadie nos encontrara, nos cogimos de las manos salimos de allí volando y unos guardias que estaban cerca nos vieron i vinieron por nosotros.
Guardia: atrapad al de fuego i llevad a la princesa al palacio!
Nos cogieron, a mí solo me ataron las manos, a Threldor le encadenaron los pies i las manos, pero ninguno de los dos pusimos resistencia.
Al llegar al palacio mi padre nos estaba esperando a los dos en la entrada, toda la gente de la boda se había ido, solo quedaban mis padres y Ammbor.
Tinor: creías que podías escapar tan fácilmente?!
Amynia: nos entregamos...
Tinor: no me importa! Llevadlo a la celda, en dos días será ejecutado.
Amynia: no!!!
Tinor: cállate, estoy muy harto de ti.
Threldor intentaba poner resistencia para quedarse conmigo pero le era imposible, todas esas cadenas le impedían cualquier movimiento, yo conseguí desatar mis manos pero los guardias me detuvieron para que no llegase a Threldor. Caí al suelo llorando.
Amynia: porque eres tan cruel?...
Tinor: no voy a dejar, jamás, que una hija mía o algún familiar se acerque a alguien que no sea esta región.
Amynia: -me levante llena de rabia- si, es verdad es de otra región muy diferente a la nuestra, pero tiene un corazón enorme y le amo, no puedes hacerle esto.
Tinor: como sigas así también voy hacerlo contigo.
Tinarania: Amynia, vamos a tu habitación, quiero hablar contigo.
Mi madre me acompaño hasta mi habitación.
Amynia: lo siento...
Tinarania: porque?
Amynia: quizá debería habértelo contado, pero tenía miedo.
Tinarania: lo comprendo, pero no estoy enfadada contigo.
Amynia: ah... No?
Tinarania: porque debería estarlo, solo luchaste por lo que amas, a caso eso es malo?
Amynia: para papa si...
Tinarania: intentare hablar con él, hare todo lo que pueda, aun que no puedo prometerte nada.
Amynia: muchas gracias mama! -La abracé-.
Mi madre se fue a hablar con mi padre, mientras intente bajar a las celdas para ver a Threldor, pero era imposible, los guardias no me dejaban de ninguna, manera. Se hizo de noche, mi padre vino a buscarme a mi habitación, ya que no quería ir a comer nada, me bajo a la fuerza. Todos comían menos yo.
Ammbor: no me puedo creer que prefieras a ese inútil antes que yo.
Amynia: cállate.
Tinor: Ammbor tiene razón.
Amynia: dejadme en paz.
Tinor: me da igual si te gusta ese chico, tarde o temprano vas a casarte con Ammbor.
Amynia: jamás!
Tinarania: Tinor, ya basta!
Tinor: a mí nadie me manda a callar, aquí el único que manda ordenes soy yo!
Me levante, cogí mi plato y me dirigí a la cocina, pero antes de dejarlo allí, pensé en Threldor, no había comido nada en muchas horas, así que lleve el plato a las celdas y me invente la escusa que mi madre me daba permiso, milagrosamente funcionó. Vi a Threldor tirado al suelo, le habían quitado las cadenas y se estaba helando.
Amynia: dios mío... Threldor...
Threldor: viniste... -dijo sonriendo-.
Amynia: toma, te traje comida, lamento todo esto...
Threldor: gracias! No podía más...
Amynia: tienes frio?
Threldor: demasiado, si paso dos días aquí así... Es probable que muera congelado.
Amynia: Threldor... No digas esas cosas por favor... Voy a cuidar de ti, hare cualquier cosa, te lo prometo. -Había unos criados que pasaban por el pasillo de las celdas y le encargue a uno que llevase algunas mantas de mi habitación, así lo hizo- toma -le entregue a Threldor entre las mantas rejas de la cela que nos separaban- espero que te sea suficiente.
Threldor: muchas gracias preciosa.
Amynia: te quiero, te prometo que te sacare de aquí lo antes posible.
Threldor: está bien, confió en ti.
Entonces oí que alguien iba a entrar allí, me asuste, y si era mi padre.
Tinor: Amynia!! -furioso- que haces aquí?! Te prohibí la entrada!
Amynia: -asustada- mama me dejo...
Tinor: a quien debes respetar más es a mí.
Amynia: que vienes a hacer?
Tinor: de verdad quieres saberlo Amynia?
Estaba muy asustada, tenía miedo, no quería que le hiciera nada a Threldor.
Tinor: solo venia a avisar que mañana por la mañana deben sacarlo a la plaza del pueblo delante de todos para anunciar su muerte en unos días. Ahora vete a dormir.
Amynia: estás loco! Que te ha hecho el para que le hagas todo esto?!
Tinor: quitarme a mi única hija, te es suficiente?
Amynia: tu no me quieres! Él me ama.
Tinor: me da igual, y quitadle la comida y las mantas, no está aquí de lujo.
Amynia: no -me puse frente su celda- se lo di yo, no vas a hacerle nada.
Tinor: quítate si no quieres que te pase lo mismo que él.
Mi padre, al ver que no me quitaba de ahí me cogió por un brazo torciéndomelo, un dolor insoportable. Así que no me quedaba otra, empecé a helarle los huesos, aunque el fuera de agua era un dolor muy grave y me soltó.
Tinor: idiota! Sabes? No voy a cogerle nada, pero mañana lo voy a torturar delante de todos, haber si vuelves a hacer daño a tu padre -se fue-.
Threldor: Amynia... no debiste hacer eso... preciosa, no quiero que te hagan daño.
Amynia: Threldor, te lo prometí, daría mi vida por ti. Tampoco dejare que haga lo de mañana, cuidare de ti.
Me fui a mi habitación, aun que Threldor estuviera allí debería descansar un poco, pero no podía por mucho que lo intentara, le necesitaba, él se estaba helando allí bajo y mi instinto me decía que debía hacer algo por él, entonces baje a la cárcel (le robe las llaves a un guardia que dormía profundamente) y saque a Threldor de allí.
Threldor: Amynia nos van a encontrar.
Amynia: shh!... solo sígueme.

Con mucho cuidado logramos llegar a  mi habitación.

2 comentarios:

  1. No puedo esperar al siguiente capitulo cuando vas a seguir con la publicacion

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  2. Últimamente he tenido muchos exámenes, trabajos, etc. es muy probable que la próxima semana suba el próximo capitulo. Gracias por seguir mi novela!!

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