Al final tuvimos que salir de allí, no, podíamos escondernos
para siempre en una cueva, Threldor derritió el hielo que había puesto para que
nadie nos encontrara, nos cogimos de las manos salimos de allí volando y unos
guardias que estaban cerca nos vieron i vinieron por nosotros.
Guardia: atrapad al de fuego i llevad a la princesa al
palacio!
Nos cogieron, a mí solo me ataron las manos, a Threldor le
encadenaron los pies i las manos, pero ninguno de los dos pusimos resistencia.
Al llegar al palacio mi padre nos estaba esperando a los dos
en la entrada, toda la gente de la boda se había ido, solo quedaban mis padres
y Ammbor.
Tinor: creías que podías escapar tan fácilmente?!
Amynia: nos entregamos...
Tinor: no me importa! Llevadlo a la celda, en dos días será
ejecutado.
Amynia: no!!!
Tinor: cállate, estoy muy harto de ti.
Threldor intentaba poner resistencia para quedarse conmigo
pero le era imposible, todas esas cadenas le impedían cualquier movimiento, yo
conseguí desatar mis manos pero los guardias me detuvieron para que no llegase
a Threldor. Caí al suelo llorando.
Amynia: porque eres tan cruel?...
Tinor: no voy a dejar, jamás, que una hija mía o algún
familiar se acerque a alguien que no sea esta región.
Amynia: -me levante llena de rabia- si, es verdad es de otra
región muy diferente a la nuestra, pero tiene un corazón enorme y le amo, no
puedes hacerle esto.
Tinor: como sigas así también voy hacerlo contigo.
Tinarania: Amynia, vamos a tu habitación, quiero hablar
contigo.
Mi madre me acompaño hasta mi habitación.
Amynia: lo siento...
Tinarania: porque?
Amynia: quizá debería habértelo contado, pero tenía miedo.
Tinarania: lo comprendo, pero no estoy enfadada contigo.
Amynia: ah... No?
Tinarania: porque debería estarlo, solo luchaste por lo que
amas, a caso eso es malo?
Amynia: para papa si...
Tinarania: intentare hablar con él, hare todo lo que pueda,
aun que no puedo prometerte nada.
Amynia: muchas gracias mama! -La abracé-.
Mi madre se fue a hablar con mi padre, mientras intente bajar
a las celdas para ver a Threldor, pero era imposible, los guardias no me
dejaban de ninguna, manera. Se hizo de noche, mi padre vino a buscarme a mi
habitación, ya que no quería ir a comer nada, me bajo a la fuerza. Todos comían
menos yo.
Ammbor: no me puedo creer que prefieras a ese inútil antes
que yo.
Amynia: cállate.
Tinor: Ammbor tiene razón.
Amynia: dejadme en paz.
Tinor: me da igual si te gusta ese chico, tarde o temprano
vas a casarte con Ammbor.
Amynia: jamás!
Tinarania: Tinor, ya basta!
Tinor: a mí nadie me manda a callar, aquí el único que manda
ordenes soy yo!
Me levante, cogí mi plato y me dirigí a la cocina, pero antes
de dejarlo allí, pensé en Threldor, no había comido nada en muchas horas, así
que lleve el plato a las celdas y me invente la escusa que mi madre me daba
permiso, milagrosamente funcionó. Vi a Threldor tirado al suelo, le habían
quitado las cadenas y se estaba helando.
Amynia: dios mío... Threldor...
Threldor: viniste... -dijo sonriendo-.
Amynia: toma, te traje comida, lamento todo esto...
Threldor: gracias! No podía más...
Amynia: tienes frio?
Threldor: demasiado, si paso dos días aquí así... Es probable
que muera congelado.
Amynia: Threldor... No digas esas cosas por favor... Voy a
cuidar de ti, hare cualquier cosa, te lo prometo. -Había unos criados que
pasaban por el pasillo de las celdas y le encargue a uno que llevase algunas
mantas de mi habitación, así lo hizo- toma -le entregue a Threldor entre las
mantas rejas de la cela que nos separaban- espero que te sea suficiente.
Threldor: muchas gracias preciosa.
Amynia: te quiero, te prometo que te sacare de aquí lo antes
posible.
Threldor: está bien, confió en ti.
Entonces oí que alguien iba a entrar allí, me asuste, y si
era mi padre.
Tinor: Amynia!! -furioso- que haces aquí?! Te prohibí la
entrada!
Amynia: -asustada- mama me dejo...
Tinor: a quien debes respetar más es a mí.
Amynia: que vienes a hacer?
Tinor: de verdad quieres saberlo Amynia?
Estaba muy asustada, tenía miedo, no quería que le hiciera
nada a Threldor.
Tinor: solo venia a avisar que mañana por la mañana deben
sacarlo a la plaza del pueblo delante de todos para anunciar su muerte en unos
días. Ahora vete a dormir.
Amynia: estás loco! Que te ha hecho el para que le hagas todo
esto?!
Tinor: quitarme a mi única hija, te es suficiente?
Amynia: tu no me quieres! Él me ama.
Tinor: me da igual, y quitadle la comida y las mantas, no está
aquí de lujo.
Amynia: no -me puse frente su celda- se lo di yo, no vas a
hacerle nada.
Tinor: quítate si no quieres que te pase lo mismo que él.
Mi padre, al ver que no me quitaba de ahí me cogió por un brazo
torciéndomelo, un dolor insoportable. Así que no me quedaba otra, empecé a
helarle los huesos, aunque el fuera de agua era un dolor muy grave y me soltó.
Tinor: idiota! Sabes? No voy a cogerle nada, pero mañana lo
voy a torturar delante de todos, haber si vuelves a hacer daño a tu padre -se
fue-.
Threldor: Amynia... no debiste hacer eso... preciosa, no
quiero que te hagan daño.
Amynia: Threldor, te lo prometí, daría mi vida por ti.
Tampoco dejare que haga lo de mañana, cuidare de ti.
Me fui a mi habitación, aun que Threldor estuviera allí debería
descansar un poco, pero no podía por mucho que lo intentara, le necesitaba, él
se estaba helando allí bajo y mi instinto me decía que debía hacer algo por él,
entonces baje a la cárcel (le robe las llaves a un guardia que dormía
profundamente) y saque a Threldor de allí.
Threldor: Amynia nos van a encontrar.
Amynia: shh!... solo sígueme.
Con mucho cuidado logramos llegar a mi habitación.
No puedo esperar al siguiente capitulo cuando vas a seguir con la publicacion
ResponderEliminarÚltimamente he tenido muchos exámenes, trabajos, etc. es muy probable que la próxima semana suba el próximo capitulo. Gracias por seguir mi novela!!
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