Traductor

martes, 15 de julio de 2014

Capitulo 25 - Los opuestos se atraen

Ammbor: no, espera. Yo no contare lo que ha pasado si me reglas una noche contigo.
Amynia: que?!
Amynia: tú crees que después de lo que me acabas de hacer voy a aceptar estar una noche contigo? Ni loca!
Ammbor: entonces quizás tu padre se entere de algunas cosas…
Amynia: si mi padre se entera tú no te casaras conmigo, y seré yo quien te destruya.
Ammbor: no me das miedo, Amynia.
Amynia: a lo mejor es porque nunca has probado mi fuerza.
Ammbor: como un pajarito indefenso, no? –Dijo intentando burlarse de mí-.
Le deje las cosas claras no hablaría más con él, me dirigí a la puerta para poder entrar en mi habitación a descansar ya que mi mano seguía bastante mal, pero el idiota de Ammbor no quería dejarme pasar insistí varias veces en que se fuera de allí pero no se iba, así que lo hice a la fuerza, cogí uno de sus brazos se lo doble en su espalda y empecé a congelare los huesos, hasta que el empezó a gritar de dolor y se apartó.
Amynia: ahora tal vez ya tienes una pequeña prueba, no volvas a molestarme.
Entre en mi habitación y Gacel salió enseguida para estar conmigo, se me echo encima para que lo acariciase pero mi mano estaba fatal tuve que dejarlo encima de mi cama y lo acaricie con la otra mano pero me di cuenta de que Gacel tenía hambre, intente coger algunas frutas que tenía escondidas pero me era imposible, necesitaba ayuda y por suerte en ese instante entro Isi, la cual quedo de piedra al ver el pequeño dragón.
Amynia: -cerré la puerta enseguida- tranquila Isi, no te hará ningún daño.
Isi: que haces con un dragón en tu habitación? Es peligroso.
Amynia: no, no lo es, pero no digas nada de esto a nadie sino mi padre me lo va a quitar.
Isi: está bien.
Amynia: necesito tu ayuda -dije mostrándole mi mano con el trapo enrollado en ella-.
Isi: que te ha pasado?! –dijo asustada-.
Amynia: mmm… Ammbor me daño.
Isi: Ammbor?
Amynia: si, bueno eso ahora no importa, necesito que saques algunas frutas de ese saco para que Gacel coma algo.
Isi muy amablemente le dio de comer a Gacel, el pobre ya tenía mucha hambre, Isi pudo acariciarlo sin problema y vio como no era tan peligroso.
Isi: tienes que bajar a comer, creo que tu padre quiere hablar contigo.
Al decir esas palabras el corazón se me acelero, creía que Ammbor le habría contado lo de esta mañana, así que con miedo baje al comedor donde estaban mis padres y Ammbor esperándome para comer, llegue me senté, como no había otra opción, al lado de Ammbor… Intente esconder mi mano herida pero al parecer no pasaba desapercibida.
Tinor: que te pasa en la mano Ammynia?
Amynia: -estaba de los nervios, si decía que era Ammbor quizás el diría lo de Threldor, pero sino era una buena manera de que mi padre se diese cuenta de lo malo que es- emm… esto… fue un accidente –no quise poner en peligro a Threldor-.
Tinor: me lo puedes mostrar?
Amynia: prefiero no tener que quitarme el trapo.
Tinor: bueno, está bien, pero de lo que yo quería hablar es de vuestra boda –esas palabras era capaces de arruinarme todo el día en cuestión de segundos…- Amynia, esta tarde vas a empezar a probarte algunos vestidos con tu madre y algunas doncellas. Ammbor tú vas a venir conmigo a probarte tu traje.
Ammbor: que bien, ya queda poco para estar casados, juntos, compartir nuestra vida, será maravilloso, no es asa Amynia?
Amynia: -estaba  punto de llorar pero aguante con la mirada a bajo- si…
Titarania: te encuentras bien Amynia?
Amynia: -las lágrimas ya empezaban a caer por mi mejillas- no…
Tinor: no hace falta que te pongas como una niña pequeña a llorar, tu lagrimas no me importan, decidí que te casarías con Ammbor y nada va a impedirlo.
Amynia: -intentaba esconder mis lágrimas, mi dolor…- claro que si papa, como tú lo desees.
Titarania: hija…
Amynia: disculpen –me levante, ya no tenía ganas ni de comer-.
Me fui corriendo a mi habitación, y me eche a llorar encima de la cama, me quería desahogar, Gacel se me acerco y lamia mi frente al ver lo mal que estaba en aquel momento. Mientras en el comedor…
Titarania: Tinor, creo que lo estás haciendo mal, debería casarse con el hombre que ella ame.
Tinor: ella misma afirmo que se casaría con él sin ningún problema.
Titarania: por si no te diste cuenta lo hizo porque no parabas de insistir en ello, lo está pasando muy mal y si quieras que tu hija sufra sigue así, lo estás haciendo muy bien –dijo enfadada-.
Tinor: me da igual! Quiero que Ammbor pase a mi puesto cuando yo muera y se acabó!
Titarania: está bien, como desees, pero intenta pensar un poco en sus sentimientos.
Dicho eso mi madre se levantó de la mesa y se fue, ella sabía muy bien cómo me sentía aunque no le contase nada.
Mientras yo seguía en mi habitación intentando calmarme junto a Gacel, entonces note como mi mano volvía a sangrar, cogí la poción que me dio Ammbor y fui al baño de mi habitación, me quite el trapo y le limpie la sangre con agua, observaba mi herida tenía un aspecto horrible incluso me daba miedo, así que enseguida le eche unas gotas de esa opción. Justo en eso preciso instante entro mi madre por la puerta, que sin querer me había dejado abierta, por suerte había escondido a Gacel, él sabía que cuando entraba algún desconocido para él debía mantener silencio. Aun así no me entere de que mi madre había entrado y yo me estaba curando la mano y ella entro en el baño.
Titarania: Amynia?... Que estás haciendo? –me gire hacia ella y me quede paralizada, ella se acercó a mi enseguida y se quedó mirando mi mano- Amynia… que te ha pasado?... –asustada-.
Amynia: fue… fue… Ammbor…
Titarania: cómo?!
Amynia: no espera! Debes prometerme que no vas a decir nada a papa y tampoco quiero que Ammbor sepa que te he dicho algo.
Titarania: pero hija, como te ha hecho esto?
Amynia: te lo dije mama, el me odia, fue esta mañana estaba en el jardín de detrás, el vino quería besarme pero yo me opuse y me lanzo un ataque, intente esquivarlo pero fue imposible.
Titarania: debes decírselo a tu padre, tal vez así suspenda la boda.
Amynia: tu no quieres que me case, verdad mama?
Titarania: por supuesto que quiero que te cases pero con un chico ideal y Ammbor no lo es.
Amynia: gracias, mama, puedes ponerme el trapo.
Titarania: por supuesto.

Mi madre era muy buena conmigo aun así sabía que era mejor mantener lo de Threldor en secreto, aunque pudiera aceptar que estuviese con otro hombre sabía que no aceptaría que estuviese con otro de una región diferente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario