Pasaron dos días sin ver a Threldor, le echaba muchísimo de menos ya que normalmente nos vemos muy a menudo. Mi herida ha cicatrizado muy poco y algunas veces tiene un aspecto horrible, parece que se pudre, pero no me duele tanto. Mi madre intento convencer a mi padre de que no debía casarme con Ammbor pero él no le hacía caso de nada y por una parte estoy algo asustada ya que llevan todo un día sin dirigirse una sola palabra, no quiero que se separen pero mi madre solo lo hace por mi bien, esta situación es demasiado incómoda quería escapar de allí como fuera además moría de ganas por ver a Threldor.
Era por la por la tarde, escape y fui corriendo al bosque, también lleve a Gacel junto a mí. Primero pare en la cueva de Frossky ya que hacía tiempo que no lo veía, al entrar lo vi tumbado en el suelo descansando, me acerque a él y lo acaricie, enseguida despertó y se puso tan contento que empezó a lamerme toda la cara. Entonces le explique porque no había podido ir en tanto tiempo, él lo comprendió y luego le pedí que cuidase de Gacel que ya había crecido y sería más fácil cuidarlo ya que yo no podía esconderlo más, Frossky acepto muy satisfecho así que me despedí de ellos y me fui hasta la orilla del rio pero no vi a Threldor, por mucho que espere no aparecía, así que decidí ponerme la capa, extendí mis alas y me fui volando hasta el otro lado de orilla, allí corrí lo más rápido que pude hasta llegar en el pueblo donde vivía Threldor, la gente me miraba mal, normal era la única persona con una capa que intentaba ocultarse de todo… Pero lo más rápido que pude llega a la casa donde vivía Threldor, llame a la puerta pero no me abría, entonces abrí la puerta, la había dejado abierta, entre rápidamente. Al entrar me dirigí a la sala de estar donde me lo encontré tumbado en el sofá.
Amynia: Threldor…
Threldor: Amynia? Que haces aquí? Como has llegado? Te han descubierto?
Amynia: mm… porque no estabas en la orilla del rio?
Threldor: ayer estuve todo el día esperándote pero no aparecías, creía que no querías verme y decidí quedarme aquí.
Amynia: cómo no voy a querer verte?!
Threldor: lo siento… pero no sabía que pensar.
Amynia: eras la única persona que desearía ver todos los días.
Threldor: yo también preciosa, perdóname…
Me tire encima de el para abrazarlo, no pude contener mis lágrimas y empecé a llorar.
Threldor: por favor no llores, ahora estamos juntos, si? No voy a dejarte jamás, te lo prometo.
Amynia: Threldor… no vine porque mi padre me obligo a probarme vestidos de novia… yo… yo no quiero casarme con el…
Threldor: -estaba paralizado, siempre se hacia el fuerte para no llorar y así consolarme a mí, le dolía más de lo que podía imaginar que yo me tuviera que casar con otro que no fuera él- pff… Amynia, pase lo que pase siempre te voy a amar y ya verás cómo algún día podremos decirlo en voz alta.
Después de esas preciosas palabras me beso y me volvió a abrazar estuvimos casi toda la tarde dándonos caricias, besos, era maravilloso estar con él, su simple presencia me hacía feliz.
Threldor: oye, y si vamos a ver cómo le fue a Elydia con ese chico que rescatamos?
Amynia: vale.
Corrimos hasta el bosque, allí nos cogimos de las manos, extendimos nuestras alas y juntos nos fuimos volando hasta la región de la tierra. Rápidamente llegamos a la casa de Elydia, no nos abría la puerta y ya hacia un buen rato que estábamos llamando así que entramos y nos quitamos nuestras capas, yo llamaba a Elydia pero no contestaba así que subimos a su habitación y… nos la encontramos besándose con el chico de aire.
Amynia: perdón…
Elydia: -se separó rápidamente del chico- emm... Esto... Os presento a Glemir.
Glemir: cómo? Pero si son de fuego y agua...
Threldor: si todos los elementos reunidos por primera desde hace muchos años.
Amynia: si, es maravilloso podernos llevar bien -dije con una amplia sonrisa-.
Elydia: Glemir ellos fueron quienes te trajeron aquí, él es Threldor de la región del fuego y ella es mi mejor amiga, Amynia es la princesa de la región del agua.
Glemir: familia real?! No quiero que me maten, me voy.
Amynia: no, yo no soy así, salve a Threldor de su muerte y también a ti.
Glemir: es extraño...
Amynia: lo sé... Odio mi padre.
Elydia: mmm... Glemir ellos son pareja.
Glemir: igual que nosotros.
Amynia: ojala lo nuestro fuese tan fácil de esconder...
Glemir: si, debe ser muy complicado.
Ese chico era muy buena persona, era la pareja ideal para Elydia, me alegre mucho por ella, aunque me sorprendió que ya estuviesen saliendo en tan poco tiempo. Estuvimos hablando casi toda la tarde, hasta que Threldor y yo tuvimos que irnos ya que se hacía tarde, de vuelta íbamos volando muy despacio tranquilamente mientras observamos el atardecer, Threldor se acercó a mí me miro tiernamente a los ojos y me beso, era tan romántico que no sabía cómo reaccionar, deje mi mente en blanco y me deje llevar por ese precioso beso cálido.
Después de despedirnos corrí rápidamente hasta el palacio, pronto seria la hora de cenar. Isi me preparo un baño con agua caliente para relajarme y después fui a cenar, ya me estaban esperando.
Ammbor: hola preciosa, creo que tu padre tiene una buena noticia que darnos.
Cuando Ammbor me dijo eso me esperaba cualquier noticia menos algo bueno, mis manos empezaron a temblar, tenía miedo.
Tinor: hija, no te lo vas a creer pero me pudieron adelantar la boda os casaréis en tres semanas –dijo con toda su alegría-.
Amynia: -quede paralizada, sin saber cómo reaccionar, tenía ganes de golpear a mi padre, de irme de ese palacio y no volver jamás pero si me oponía a la boda, Threldor seria descubierto, no había otra salida- ah… -no se me ocurrió nada mas-.
No quise devolver ninguna mirada a nadie, estaba a punto de echarme a llorar pero tenía que contenerme, puse mi vista en el plato de comida y sin ningunas ganas de comer, ya que esa noticia me quito todo el apetito, empecé a comer mientras contenía mis lágrimas con toda mi fuerza.
Titarania: Amynia, te encuentras bien –dijo preocupada-.
Amynia: …si mama –dije con una sonrisa falsa- pero si me disculpan me voy a mi habitación, estoy cansada.
Tinor: espera, que tal si Ammbor y tu dormís en la misma habitación?
Ammbor: sería estupendo.
Ya solo me faltaba eso! Por suerte mi madre, que se dio cuenta de mi estado de ánimo y de lo fatal que estaba por ese idiota de Ammbor interrumpio.
Titarania: no! hasta después del matrimonio no quiero que estén en la misma habitación!
Tinor: oh… bueno, está bien.
Después de eso corrí hasta mi habitación me cerré en llave y deje caer unas lágrimas, saque la capa que una vez me regalo Threldor me cubrí con ella y me eche a llorar encima de mi cama intentando desahogarme. La capa aún conservaba el aroma de Threldor, era como si el me estuviera abrazando en ese momento y eso me hacía estar más tranquila.
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