Mientras
seguía mi paseo por la región vi a unos chicos que estaban entrenado y me pare
observarlos hasta que se dieron cuanta de que los estaba observando así que uno
de ellos se me acerco.
Chico: emm…
se puede saber que miras? –algo molesto-
Amynia: solo
os estaba observando supongo que eso no hace daño a nadie.
Chico: -me
miro atentamente- espera… tu eres…! La princesa…
Amynia: eres
el chico que trajo mi padre?...
Chico: em…
si
Amynia:
siento mi reacción de esa noche pero no quiero estar con ningún hombre… aún.
Chico: eres
estúpida y sabes que igualmente tu padre quiere casarte conmigo.
Esa
respuesta me sorprendía, era un chico guapo pero se le notaba muy prepotente y
eso lo odio.
Amynia: eso
jamás ocurrirá.
Chico:
-suspiro- soy Ammbor, no valoras la suerte que tienes…
Amynia: que
suerte?
Ammbor: de
tenerme a mí, muchas chicas morirían por ese privilegio.
Amynia:
jajaja pues ve con ellas.
Ammbor:
ellas no tienen tanto valor como tú.
Amynia:
olvídate de mí, jamás me vas a tener en tus manos.
Ammbor: a
no? –Dijo con cara de desafío-.
Ammbor mi
iba a coger para abrazarme pero rápidamente saque el arco y ya le estaba
apuntado con una flecha.
Ammbor:
que?... –sorprendido- eso no es apto para princesas.
Amynia:
idiota, se controlarlo mucho más que tú.
Ammbor: demuéstralo.
Amynia: -me
relaje y escondí el arco otra vez- no pierdo el tiempo en idiotas como tú.
Al decir eso
me fui corriendo a tal velocidad que Ammbor quedo sorprendido. Yo no paraba de
correr hasta que llegue al bosque del hielo, allí me relaje debajo de un árbol.
Amo ese sito, nunca hay nadie en ese bosque dicen que es peligroso porque la
región del fuego está al otro lado pero yo no le veo ningún peligro. Al cabo de
un tiempo oí una voz que chillaba mi nombre, era Isi, solo ella sabe que voy a
ese bosque.
Isi:
Amynia!!
Amynia:
estoy aquí.
Por fin me
encontró.
Isi:
princesa, vuestro padre os llama.
Amynia: que
quiere?
Isi: no lo
sé, pero se ha corrido el rumor de que habéis estado hablando con el chico que
vuestro padre os presento anoche.
Amynia: pero
si eso fue hace una hora…
Isi: los
rumores corren muy rápido, será mejor que vayáis a ver a vuestro padre.
Amynia:
-desanimada- está bien.
Fui
corriendo hasta el palacio al entrar vi a mi padre con una gran sonrisa en su
rostro, eso me daba miedo.
Tinor: hija!
Que contento estoy –dijo con gran felicidad-.
Amynia: que
ocurre –dije extrañada-.
Tinor:
Amynia no te hagas la inocente, me han dicho que hablaste con Ammbor, me alegra
saber que por fin te encuentro a un marido, y ya está todo decidido, vas a
casarte con él.
Amynia:
que?! Padre, siento arruinarte la felicidad pero me lo encontré mientras estaba
paseando y solo hable con él para decirle que no iba a casarme con él, que
jamás voy a ser suya! Odio ese chico! No quiero casarme con nadie –dije
enfadada-.
A mi padre
le cambio la expresión de cara enseguida, se enfadó mucho conmigo y me dijo que
me obligaría a casarme con él. Esta situación de cada día es peor, ya no sé qué
hacer. Me fui a mi habitación llorando y me pase casi todo el día encerrada, mi
madre intento decirle que mi padre que esperara un poco que ya me llegaría el
amor pero no sé qué va a pasar. Solo me di un baño relajante, me puse el
vestido de seda azul y me quede delante de mi ventana observando las regiones hacia
días que pensaba mucho en Elydia, solo si pudiera conseguir la habilidad de
volar podría ir a otra región sin que nadie se diese cuenta. Me gustaría poder
verla, me gustaría poder haberla animado después de la muerte de sus padres o
quizás ella no quiere verme... No lo sé. Me quede observando a un miembro de la
región del fuego como volaba en lo alto del cielo con esas alas en llamas, eran
preciosas e increíble. Por fin me relaje un poco y conseguí descansar el resto
de la noche.
Al día
siguiente cuando baje a comer algo por suerte solo me encontré a mi madre y a
Isi.
Amynia:
buenos días.
Tinarania:
buenos días, como te encuentras?
Amynia: bien…
Amynia: bien…
Tinarania:
-se sentó a mi lado- Amynia, ya sé que lo de casarte no te gusta, pero tu padre
hace mucho esfuerzo en encontrarte alguien para ti.
Amynia: pues
que no lo haga porque no sirve para nada.
Tinarania:
algún día lo agradecerás.
Amynia: pero
quiero encontrarlo yo! No sé qué es lo que no entiende, solo dejadme, es mi
vida y debo compartirla con quien yo desee.
Tinarania:
lo sé, intentare que tu padre se relaje, pero no te enfades tanto con él.
Amynia: lo
intentare… Puedo irme?
Tinarania:
otra vez a entrenar? Es que no te aburres?
Amynia: no!
Eso me encanta, ya queda poco para conseguir el vuelo! –Dije con mucha
emoción-.
Tinor: eso
son cosas de chicos Amynia! –Dijo mi padre entrado por la puerta del comedor-.
Tinarania:
ya estamos otra vez.
Amynia: pff!
Me voy! Isi vamos.
Me fui con
Isis a mi habitación, me vestí i me arregle un poco mi cabello, después me fui
con Isi al bosque de hielo y empecé a entrenar.
Amynia:
espera… -pare en seco- oíste eso?
Isi: que
fue?
Amynia: ven
–dije en voz baja-.
Isi: Amynia
puede ser peligroso.
Me acercaba
lentamente al lugar de donde oí unos pasos extraños, vi la sombra de algo que
se había quedado quieto, me acerque un poco más y vi a… un dragón! Era un
dragón de hielo! Isi se asustó mucho y se fue corriendo pero me quede ahí, era
un dragón enorme se giró y me vio, me quede quieta no quería asustarlo y luego
me acerque lentamente hasta quedarme a unos centímetros de él. Alargue mi mano
y lo acaricie, parecía que no era peligroso, el dragón se me acerco y empezó a olerme. Con un movimiento brusco e
inesperado me cogió de la espalda con la boca, e asuste e intente escapara pero
el dragón solo me cogió para ponerme encima de su espalda, me parecía
increíble, yo lo abrace por el cuello y el extendió sus alas de hielo y se alzó
en el aire y empezó a volar por encima del bosque. Después de un rato volando
empezó a bajar y me llevo hasta su cueva, era precioso.
Amynia:
espera un momento ahora vuelvo.
Me fui hasta
el palacio, entre a escondidas y cogí unas manzanas, volví corriendo a máxima
velocidad hasta la cueva del dragón y le entregue las manzanas.
Amynia: creo
que te llamare Frossky.
Me quede
casi todo el día con Frossky y cuando intentaba irme no paraba de seguirme,
pero le prometía que iría a verle siempre que pudiera. Al llegar a casa busque
información del dragón al parecer si a un dragón lo cuidas y le das de comida,
pare él eres su amo y siempre te va a proteger, que alegría me tuve ese día,
tenía mi propio dragón, en cuanto a Isi le pedí que por favor no se lo digiera
a mis padres.
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