Estaba
confusa, Threldor me ama... Que debo responderle, es mi amigo pero últimamente
tengo sentimientos extraños por él que no acabo de entender, será que también
le quiero? Estoy confusa, ojala pudiera hablar con alguien de esto pero es
imposible, no puedo contar que quiero a alguien de otra región.
Esta mañana
no sabía ni lo que hacía no dejaba de pensar en Threldor. Mientras estaba
desayunando entro Ammbor en la cocina.
Ammbor:
buenos días preciosa.
No le
conteste, no quería saber nada de él.
Ammbor: vas
a hacer como siempre, ignorarme -seguí sin contestarle- Amynia, somos una
pareja, deberíamos llevarnos mejor.
Cuando dijo
eso me enfade muchísimo, me levante, me acerque a él y le cogí del cuello con
un ágil movimiento que no pudo evitar. Empecé a concentrar energía en mis
manos.
Amynia:
escucha bien lo que te digo; tú y yo jamás vamos a ser pareja, te odio y deja
de intentar seguirme por todas partes.
Al haber
dicho eso me di cuenta de que ya le estaba congelando toda la piel así que
enseguida lo solté.
Ammbor:
sabes? Igualmente vamos a casarnos, tú vas a ser mi esposa y vamos a tener
niños.
Esas
palabras me dolían mucho, pase de él y me fui a mi habitación, allí me cambie,
me puse la ropa para entrenar, fui a el establo donde había los caballos cuide
de ellos hasta que fue hora de comer.
Tinor:
Amynia hoy deberías quedarte a pasar el día con Ammbor hace tiempo que no
pasáis rato juntos.
Amynia: es
mejor seguir así.
Tinor: no,
hoy vas a quedar con él.
Amynia: no!
Tenía que ir
a ver a Threldor, no podía fallar esta vez.
Tinor: no
voy a dejar que te escapes, harás lo que yo diga y ya está.
Al terminar
de comer yo iba a salir lo más rápido posible, pero mi padre ordeno a los
soldados que no me dejasen pasar por ningún sitio. Formaron unas 4 filas de
soldados, era evidente no podía pasar, pero entonces recordé, el vuelo, tanto
pensar en lo que dijo Threldor se me había olvidado. Ahora tengo lo que más he
deseado y podía usarlo.
Me pare
delante de todos los soldados y extendí mis alas hielo todos quedaron muy
sorprendidos, era normal, soy la primera persona que ha conseguido esta
habilidad en mi región. Hice un gran esfuerzo ya que aún no estaba acostumbrada
a usarlas, pero pude volar, entonces mi padre apareció por detrás.
Tinor: no
puede ser...
Ammbor:
-apareció después que mi padre- Amynia...
Amynia: si,
si puede ser y así es, lo he conseguido antes que cualquier hombre.
Despues de
decir esas palabras volé tan rápido como pude hacia el bosque, allí fui hacia
la orilla del rio donde al parecer Threldor ya me estaba esperando baje hacia
él y lo abrace.
Threldor:
Amynia -sorprendido- creía que no vendrías.
Amynia:
porque no iba a venir?
Threldor:
bueno, pues lo de ayer...
Amynia:
emm... -Me puse colorada-.
Threldor:
Amynia, es cierto, te amo, y... me gustaría que seamos algo más que amigos.
Amynia: no
sé qué decirte.
Threldor:
solo dime lo que sientes.
Amynia:
Threldor, yo siento algo por ti pero tengo miedo.
Threldor: no
debes porque temer.
Amynia: pero
tú sabes el escándalo que sería si alguien se llega a enterar?
Threldor:
porque piensas en eso, podríamos seguir como ahora.
Amynia:
yo...
Threldor se
lanzó sobre mí y me beso, fue tan tierno que le seguí el beso, si, estaba
segura, eso era amor.
Threldor: me
amas?
Amynia:
si... -Dije muy tímida-.
Threldor me
abrazo fuerte contra su pecho, era un sentimiento precioso, no me lo podía
creer, me había enamorado. Ahora no me importaba nada más que él pero, estaba
la boda y en cuatro meses.
Threldor:
-rio- estas tan guapa cuando te pones tan tímida.
Amynia: no
te burles des mi –dije en broma-.
Threldor:
jamás pensé que aceptarías.
Amynia: cómo
no iba a aceptar, de todas las personas que conozco no hay ni uno que pueda
compararse contigo. Eres especial desde el primer día que te.
Threldor: ya
pero no sé, el príncipe de mi región casi nunca sale del palacio y créeme no es
para nada agradable hablar con él, ni con ningún miembro de la familia real, es más hay mucha
gente que les teme. Nunca te lo había contado pero formo parte de un grupo de
chicos que entrenamos mucho, por así decirlo somos de los que tienen más
habilidades y de los más fuertes, últimamente no he ido mucho con ellos porque
prefería estar contigo así que iba por las mañanas. Entonces cuando el príncipe
se enteró de esto vino enseguida a nosotros y nos obligó a que le enseñásemos
todas las habilidades. Evidentemente tuvimos que hacerlo pero llego a un punto
que quería si o si conseguir el vuelo pero nosotros no estábamos dispuestos a
dárselo, entonces nos encerró en la cárcel durante todo un año comiendo solo
sus sobras. Desde ese día solemos escondernos de algunos soldados y solemos
estar en el bosque.
Amynia: dios
mío, eso es terrible!
Threldor:
si, lo es, por eso me sorprendió que alguien de la familia real fuese tan
generosa con un miembro de clase baja y encima de otra región.
Amynia:
sabes una cosa? Lo que importa no es si eres fuego, agua, aire o tierra, si eres rico o pobre, lo que de
verdad debería importarle a todo el mundo es lo que se esconde en el corazón.
Ese es uno de los motivos por el cual mi padre me odia.
Threldor: te
amo Amynia, jamás dejare de hacerlo te lo prometo.
Threldor
cogió una de mis manos y la beso tiernamente.
Threldor:
que quieres que hagamos hoy?
Amynia: mm…
no se…
Threldor:
vamos a mi casa o prefieres entrenar un rato?
Amynia: y si
me ayudas a buscar algo de comida para mi dragón?
Threldor:
está bien, veré a ver cómo le va la pierna.
Fuimos a
recoger algunas frutas de los árboles y luego fuimos a ver a Frossky, tenía mucha
hambre habían pasado creo que dos días sin haberle traído nada más suerte que
tenía algunas reservas, me disculpe con él, me supo muy mal. Threldor le reviso
la pierna e iba mejorando poco a poco. Threldor era todo un caballero conmigo,
no me podía creer que estuviésemos saliendo pero le quiero. Espero que algún día
podamos estar juntos sin que nadie nos haga nada, poder vivir tranquilos, que
mi padre no me encierre de por vida, pero creo que eso se queda muy lejos de la
realidad.
Después de
pasar toda la tarde con Threldor tuve que volver a casa no sería nada agradable
que mis padres empezaran a hacerme preguntas sobre el vuelo y esa cosas pero
debía volver ya que estaba oscureciendo. Al llegar a casa no vi a nadie, solo
encontré a Isi que explico que mis padres tuvieron que irse a una fiesta de la
gente más rica del pueblo, eso fue un alivio para mí, pude cenar tranquilamente
y también invite a algunos criados a cenar conmigo aprovechando la oportunidad,
después puede relajarme y dormir tranquilamente, aunque no dejaba de pensar en
Threldor.
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