Traductor

miércoles, 21 de mayo de 2014

Capitulo 21 - Los opuestos se atraen

Era el último día de mi castigo, estaba segura de que Threldor vendría a verme como todos los días pero aun así temo a que le descubran, no quiero que le pase nada malo me sentiría fatal por ello.
Por la mañana estaba sola en mi habitación entonces oí u  extraño grito que venía de fuera, me dirigí a la ventana y observe como un dragón sobrevolaba el cielo muy nervioso, después empezó a acercarse hacia el palacio, no había duda era Frossky, se acercó dónde estaba yo.
Amynia: tranquilo, Frossky que pasa?
Frossky se acercó a mí, llevaba algo encima de su espalda, lo entrego, era un pequeño dragón que había encontrado. Frossky no sabía cómo cuidar de ese pequeño así que decidí cuidarlo yo aún que sería una tarea difícil porque tendría que hacerlo a escondidas. Al llegar la hora de comer llego una criada a mi habitación i me entrego mi comida, entonces le pedí que me llevara una bolsa llena de frutas, así lo hizo. Entonces pude alimentar al pequeño dragón, corte las frutas en pequeños trozos i pudo comer perfectamente, era precioso, le cogí mucho cariño. Por la tarde espere hasta que llego Threldor.
Threldor: te eche de menos.
Amynia: ooh yo más.
Lo abrace, amo sus abrazos, son tan cálidos que no puedo resistirme a ellos. Después el dragón, al oír que hablaba con alguien salió de su escondite i salto encima de la cama.
Threldor: que es eso?
Amynia: me lo trajo Frossky, lo encontró solo en el bosque. Es precioso -dije al cogerlo en brazos-.
Threldor iba a acariciarlo entonces le soplo su aliento helado.
Threldor: me odia.
Amynia: tranquilo es normal, es como si fueras un intruso para él.
Threldor: que te parece si lo dejas un rato.
Amynia: está bien.
Threldor me abrazo contra su cuerpo, podía notar su llama de fuego que daba esas tierna calidez de sus abrazos, me besaba con una pasión irresistible, le amaba no había duda. Sus besos, sus caricias, me hacían desconectar del mundo por unos minutos que parecían eternos, no existía nada más, solo nosotros, es increíble. Estuvimos dándonos caricias durante mucho tiempo, aunque se me hacía corto, si pudiera congelar ese momento y que durase eternamente no habría duda lo haría sin pensármelo. Pero al parecer este mundo está en nuestra contra... Sin llamar, sin avisar, entro Ammbor. Que podía ser peor?
Ammbor: Amynia!! -Chillo-.
Amynia: -me aparte de Threldor- q... que haces aquí? -No sabía cómo reaccionar-.
Ammbor: tú qué crees?! Eres mi pareja, mi futura esposa! I tu quien... -Observó a Threldor- no puede ser... Como te atrevas a cruzar las fronteras?!
Threldor: no me chilles, no estoy sordo.
Ammbor: i tu idiota, como se te ocurre dejar que te toque?! -Me pego en toda la cara-.
Threldor: como te atreves?!
Threldor lanzo una llamarada de fugo desde su mano, Ammbor iba a devolvérsela pero me puse en medio, tenía que hacer algo.
Amynia: basta! -Estaba a punto de llorar- Ammbor, no digas nada de esto a nadie por favor.
Ammbor: ja-ja que chiste, de verdad crees que no voy a hacerlo? De hecho ahora mismo voy.
Amynia: -le detuve- espera! Escucha, te prometo que... que voy a casarme contigo sin oponerme solo si tu no dices nada de esto.
Threldor me miro con una cara de decepción horrible, tenía miedo, pero tenía que hacerlo si quiero salvar a Threldor, Ammbor acepto y desapareció, dejándonos a solas.
Threldor: porque lo has hecho?
Amynia: por salvarte a ti.
Threldor: no tenías que hacerlo, por dios! No quiero que te cases con el!
Amynia: y crees que yo sí quiero?! –Dije entre lágrimas- le odio más de lo que te imaginas, pero las cosas son difíciles, no todo saldrá siempre de rosas, lo hice porque te amo y no soportaría ver como mi padre te humilla delante de toda la región, o ni si quiera soportaría verte encerrado en una celda por mi culpa.
Threldor: perdona, gracias…
Amynia: Threldor será mejor que te vayas por hoy…
Threldor: no!
Se lanzó rápidamente a mí intentando contener las lágrimas.
Threldor: es que no quiero estar lejos de ti, mi casa está vacía, solo se respira la soledad, solo contigo me siento lleno de energía, te necesito.
Amynia: lo sé, pero quiero descansar un rato.
Threldor: descansare contigo, aunque tenga que estar al suelo.
Amynia: y si vuelve a entrar alguien, Threldor solo quiero protegerte, por favor.
Threldor: está bien, pero prométeme que mañana nos vemos.
Amynia: está bien lo prometo, mañana en el bosque.
Threldor: gracias.
Threldor se fue me quede sola en mi habitación no quería salir de allí, no quería ver a Ammbor, no soportaba su presencia y mucho menos ahora. Aun no me creía lo que había hecho, había prometido mi amor a Ammbor, la persona que más odio del mundo, entiendo que Threldor se pusiera de esa manera pero que opción tenia? Para Threldor fue como si hubiese rechazado todo su amor pero él sabe que no es así, le amo y no sería capaz de amar a otra persona que no fuera él.
Cuando ya anocheció Isi vino a llamarme para ir a cenar, le dije que no quería de ninguna manera pero dijo que mi padre me obligaba a ir. Tenía miedo.
Tinor: Amynia! –Dijo contento, cosa que aún me daba más miedo- Ammbor nos ha contado todo.
Amynia: ah… si? –no sabía de qué me estaba hablando-.
Ammbor: oh vamos Amynia no te avergüences, me has dicho que te casarías conmigo con mucho gusto, no es así?
No me lo podía creer tan rápido se lo había dicho a mi padre?! En ese momento le hubiera cortado la cabeza, haciéndolo sufrir muchísimo me ponía en un apuro, si decía que era verdad ya no había vuelta atrás la boda seria segura, en cambio sí me negaba, mi padre buscaría a Threldor por cualquier rincón del mundo hasta matarlo.
Amynia: ah… claro, es… verdad –dije muy nerviosa-.
Tinor: oh! Eso es magnífico, ves es un chico excelente.
Puede ver la cara que puso mi madre, ella no se lo creía para nada pero tampoco podía contarle la verdad por muy buena que fuese conmigo.
Ammbor: espero con ansia nuestra boda, será magnifico, marido y mujer.
Esas palabras eran como chuchillos metidos en mi corazón, tenía ganas de llorar y echar a correr lejos, muy lejos, solo con Threldor podía sentirme bien siendo yo misma sin tener que fingir nada en absoluto. Por qué tenía que haber una estúpida guerra solo trajo y trae problemas!

En la cena Ammbor y mi padre no dejaban de querer celebrarlo bebían vino y yo tenía que fingir felicidad la cual cosa se me daba fatal. Cuando finalmente pude escapar fui a mi habitación llore mucho, muchísimo, creo que no dormí en toda esa noche, era terrible.

No hay comentarios:

Publicar un comentario