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miércoles, 14 de mayo de 2014

Capitulo 20 - Los opuestos se atraen

Seguía en mi habitación con Threldor mientras iba comiendo la poca comida que me habían podido traer.
Threldor: esto es inhumano, como puede hacerle esto a su propia hija?
Amynia: es esto o tener que romper mi promesa contigo.
Threldor: pero no quiero que sufras.
Amynia: lo sé, pero no quiero enseñarle el vuelo a mi padre.
Entonces alguien volvió a llamar a la puerta, tenía que esconder a Threldor, pero parecía Ammbor así que le dije que saliera por la ventana, salió y se quedó flotando fuera al lado de la ventana. Entro Ammbor y mi padre.
Tinor: -muy enfadado- se puede saber qué haces?! Como se te ocurre hacerle esto -dijo señalando la mejilla de Ammbor-.
Amynia: casi me viola!
Ammbor: porque te inventas las cosas? Yo te quiero.
Amynia: porque eres tan mentiroso?! Papa por favor créeme, te esta mintiendo!
Tinor: estoy harto de que no puedas tratarle como a tu pareja, vas a casarte con él y mira lo que le haces!
Amynia: el me maltrata a mí!
Entonces mi padre alzo su mano y me pego en la cara en el mismo sitio donde me pego Ammbor, me caí al suelo, no podía soportarlo, empecé a llorar.
Tinor: aprende a respetarlo.
Dijo eso y se fue junto con Ammbor dejándome encerrada con llave en mi habitación. Entonces entro rápidamente Threldor se acercó a mí y me abrazo inmediatamente.
Threldor: Amynia... Como puede ser tan cruel tu padre? Dios mío estas sangrando!
No dejaba de llorar, abrace a Threldor, le necesitaba.
Threldor: debo curarte ahora mismo.
Amynia: -él iba a levantarse, entonces lo abrace fuerte contra mí para que no me soltara- no me dejes.
Threldor: tranquila preciosa, nunca voy a dejarte, solo deja que cuide de ti.
Threldor empezó a curarme la herida que me había hecho mi padre, yo estaba tumbada en la cama que casi no podía moverme, me dolía muchísimo. Threldor se quedó a mi lado todo el tiempo.
Threldor: prometo que te vendré a ver todos los días hasta que te dejen salir.
Amynia: pero y si te descubren? No quiero perderte.
Threldor: prefiero correr el riesgo.
Dicho eso me beso y me acariciaba suavemente para no hacerme daño.
Threldor: te amo Amynia.
Despues de pasar toda la tarde juntos se marchó al atardecer. No me subieron nada para cenar, aunque cuando ya era tarde alguien abrió la puerta, era mi madre.
Tinarania: hija?
Amynia: mama! Que haces aquí? Papa te va a matar.
Titarania: -cerro la puerta cuidadosamente- toma te traigo algo de comida.
Amynia: gracias!
Titarania: dios mío! Que le ha pasado a tu cara?! I tus brazos!
Amynia: fue Ammbor y papa...
Titarania: cómo?!
Le conté todo lo que me habían hecho.
Titarania: dios mío! Como pudo? -Aterrizada-.
Amynia: mama... Yo no puedo hacerle nada, yo quiero acabar este castigo y salir de aquí es lo único que quiero.
Titarania: hija nunca nadie debe pegarte y si Ammbor te hizo eso es seguro que no es un buen marido para ti, voy a hablar con tu padre mañana por la mañana te lo prometo.
Amynia: gracias mama.
Mi madre se fue y aun que no podía dormir muy bien por todos esos golpes pude descansar un poco.
Al día siguiente Isi me trajo algo de comer y también dijo que bajara enseguida que terminase, mi padre quería hablar conmigo. Después de comer fui allí madre tenía una cara de decepción terrible, me daba miedo, y mi padre parecía enfadado, creo que eso ya es habitual en él.
Tino: como se te ocurre contar esas cosa a tu madre! Solo son mentiras, yo si te golpe en la cara por insultar a tu pareja pero Ammbor es inocente! Vas a casarte con él sí o sí, lo entendiste?! -Dijo chillando-.
Le tenía miedo, no dejaba de pensar en mi verdadera pareja Threldor, le quería a él y solo sería capaz de casarme con una persona que quiero y que me respete, Ammbor no tiene nada de eso. Que podía hacer? Nada. Todo era inútil, mi padre es la máxima autoridad y él  siempre hará lo que desee y ya está. Cuando oía esas palabras me dolían tanto que mis lágrimas empezaron a caer delicadamente por mis mejillas.
Amynia: claro que si papa, me casare con él como tú quieres y ya está. -Dije entre lágrimas-.
Titarania: hija...
Me fui a mi habitación caminando lentamente quería estar con Threldor, le quiero, el sabría como animarme aunque con una mirada suya yo ya me quedo más tranquila.
A la hora de comer no baje, me quede en mi habitación con ansias de que entrase Threldor en cualquier momento por la ventana. Después de que Isi me dejase la comida encima de la mesa, en unos minutos apareció Threldor, volando en el cielo y entro en mi habitación rápidamente.
Amynia: -enseguida que entro le abrace muy fuerte contra mí- te he echado de menos!
Threldor: ohh yo también preciosa.
Amynia: Threldor, quiero salir de aquí. Lo único que me hace feliz estar lejos de aquí contigo.
Threldor: lo sé, preciosa, pero no quiero que te encierren más tiempo si salimos de aquí.
Amynia: ojala pudiera desaparecer, no tener que casarme con Ammbor y vivir la vida a tu lado.
Threldor: algún día, cuando todos los miembros de las regiones se den cuenta de que en el fondo todos somos iguales a pesar de nuestro elemento, ese día será el día más feliz de nuestras vidas, poder estar juntos sin que nadie nos mire mal, sin que nadie quiera matarnos por nuestro amor.
Threldor tenía toda la razón ero mientras el mundo no cambiaba y ese día lo veía muy lejos.
Amynia: -Threldor me beso- vamos unos minutos fuera, quiero volar contigo.
Threldor: tres minutos y volvemos, entendido?
Amynia: sí.

Salimos fuera por la ventana empezábamos a volar por el cielo lo más alto posible para que nadie pudiese fijarse en nosotros, era mágico. Esas palabras que dijo Threldor se quedaron marcadas en mi quería estar con él, quiero poder compartir toda mi vida con él.

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