Seguía en mi
habitación con Threldor mientras iba comiendo la poca comida que me habían
podido traer.
Threldor:
esto es inhumano, como puede hacerle esto a su propia hija?
Amynia: es
esto o tener que romper mi promesa contigo.
Threldor: pero
no quiero que sufras.
Amynia: lo
sé, pero no quiero enseñarle el vuelo a mi padre.
Entonces
alguien volvió a llamar a la puerta, tenía que esconder a Threldor, pero
parecía Ammbor así que le dije que saliera por la ventana, salió y se quedó
flotando fuera al lado de la ventana. Entro Ammbor y mi padre.
Tinor: -muy
enfadado- se puede saber qué haces?! Como se te ocurre hacerle esto -dijo
señalando la mejilla de Ammbor-.
Amynia: casi
me viola!
Ammbor:
porque te inventas las cosas? Yo te quiero.
Amynia: porque
eres tan mentiroso?! Papa por favor créeme, te esta mintiendo!
Tinor: estoy
harto de que no puedas tratarle como a tu pareja, vas a casarte con él y mira
lo que le haces!
Amynia: el
me maltrata a mí!
Entonces mi
padre alzo su mano y me pego en la cara en el mismo sitio donde me pego Ammbor,
me caí al suelo, no podía soportarlo, empecé a llorar.
Tinor:
aprende a respetarlo.
Dijo eso y
se fue junto con Ammbor dejándome encerrada con llave en mi habitación.
Entonces entro rápidamente Threldor se acercó a mí y me abrazo inmediatamente.
Threldor:
Amynia... Como puede ser tan cruel tu padre? Dios mío estas sangrando!
No dejaba de
llorar, abrace a Threldor, le necesitaba.
Threldor:
debo curarte ahora mismo.
Amynia: -él
iba a levantarse, entonces lo abrace fuerte contra mí para que no me soltara-
no me dejes.
Threldor:
tranquila preciosa, nunca voy a dejarte, solo deja que cuide de ti.
Threldor
empezó a curarme la herida que me había hecho mi padre, yo estaba tumbada en la
cama que casi no podía moverme, me dolía muchísimo. Threldor se quedó a mi lado
todo el tiempo.
Threldor:
prometo que te vendré a ver todos los días hasta que te dejen salir.
Amynia: pero
y si te descubren? No quiero perderte.
Threldor:
prefiero correr el riesgo.
Dicho eso me
beso y me acariciaba suavemente para no hacerme daño.
Threldor: te
amo Amynia.
Despues de
pasar toda la tarde juntos se marchó al atardecer. No me subieron nada para
cenar, aunque cuando ya era tarde alguien abrió la puerta, era mi madre.
Tinarania:
hija?
Amynia:
mama! Que haces aquí? Papa te va a matar.
Titarania:
-cerro la puerta cuidadosamente- toma te traigo algo de comida.
Amynia:
gracias!
Titarania:
dios mío! Que le ha pasado a tu cara?! I tus brazos!
Amynia: fue
Ammbor y papa...
Titarania:
cómo?!
Le conté
todo lo que me habían hecho.
Titarania:
dios mío! Como pudo? -Aterrizada-.
Amynia:
mama... Yo no puedo hacerle nada, yo quiero acabar este castigo y salir de aquí
es lo único que quiero.
Titarania:
hija nunca nadie debe pegarte y si Ammbor te hizo eso es seguro que no es un
buen marido para ti, voy a hablar con tu padre mañana por la mañana te lo
prometo.
Amynia:
gracias mama.
Mi madre se
fue y aun que no podía dormir muy bien por todos esos golpes pude descansar un
poco.
Al día
siguiente Isi me trajo algo de comer y también dijo que bajara enseguida que
terminase, mi padre quería hablar conmigo. Después de comer fui allí madre
tenía una cara de decepción terrible, me daba miedo, y mi padre parecía
enfadado, creo que eso ya es habitual en él.
Tino: como
se te ocurre contar esas cosa a tu madre! Solo son mentiras, yo si te golpe en
la cara por insultar a tu pareja pero Ammbor es inocente! Vas a casarte con él
sí o sí, lo entendiste?! -Dijo chillando-.
Le tenía
miedo, no dejaba de pensar en mi verdadera pareja Threldor, le quería a él y
solo sería capaz de casarme con una persona que quiero y que me respete, Ammbor
no tiene nada de eso. Que podía hacer? Nada. Todo era inútil, mi padre es la
máxima autoridad y él siempre hará lo
que desee y ya está. Cuando oía esas palabras me dolían tanto que mis lágrimas
empezaron a caer delicadamente por mis mejillas.
Amynia:
claro que si papa, me casare con él como tú quieres y ya está. -Dije entre
lágrimas-.
Titarania:
hija...
Me fui a mi
habitación caminando lentamente quería estar con Threldor, le quiero, el sabría
como animarme aunque con una mirada suya yo ya me quedo más tranquila.
A la hora de
comer no baje, me quede en mi habitación con ansias de que entrase Threldor en
cualquier momento por la ventana. Después de que Isi me dejase la comida encima
de la mesa, en unos minutos apareció Threldor, volando en el cielo y entro en
mi habitación rápidamente.
Amynia:
-enseguida que entro le abrace muy fuerte contra mí- te he echado de menos!
Threldor:
ohh yo también preciosa.
Amynia:
Threldor, quiero salir de aquí. Lo único que me hace feliz estar lejos de aquí
contigo.
Threldor: lo
sé, preciosa, pero no quiero que te encierren más tiempo si salimos de aquí.
Amynia:
ojala pudiera desaparecer, no tener que casarme con Ammbor y vivir la vida a tu
lado.
Threldor:
algún día, cuando todos los miembros de las regiones se den cuenta de que en el
fondo todos somos iguales a pesar de nuestro elemento, ese día será el día más
feliz de nuestras vidas, poder estar juntos sin que nadie nos mire mal, sin que
nadie quiera matarnos por nuestro amor.
Threldor
tenía toda la razón ero mientras el mundo no cambiaba y ese día lo veía muy
lejos.
Amynia:
-Threldor me beso- vamos unos minutos fuera, quiero volar contigo.
Threldor:
tres minutos y volvemos, entendido?
Amynia: sí.
Salimos
fuera por la ventana empezábamos a volar por el cielo lo más alto posible para
que nadie pudiese fijarse en nosotros, era mágico. Esas palabras que dijo
Threldor se quedaron marcadas en mi quería estar con él, quiero poder compartir
toda mi vida con él.
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