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martes, 29 de abril de 2014

Capitulo 16 - Los opuestos se atraen

Hoy era el día en que Threldor me acompañaría a ver a Elydia, estaba muy emocionada y tenía muchas ganas de verle pero no sé cómo se lo tomaría al ver a Threldor. Quería pasar el máximo de tiempo posible fuera ya que para nada me gusta estar en el palacio, ya que todo él día Ammbor me está siguiendo por todas partes, no que es lo que no entiende de que no quiero verlo, le odio. Al bajar a desayunar solo me encontré a mi madre y a Isi que estaba preparando el desayuno, al parecer mi padre hoy tenía unos asuntos suyos y posiblemente llegase por la tarde.
Tinarania: buenos días Amynia.
Amynia: buenos días.
Mientras empezamos a comer se me ocurrió una idea.
Amynia: oye mama, hoy me apetece pasar el día fuera ya comeré en algún restaurante, puedo ir?
Tinarania: está bien pero no debemos decirle nada a tu padre, ya sabes cómo se pondría si supiera esto.
Amynia: vale, tranquila no pienso decir nada.
Sabía que con mi madre me saldría con la mía, ella es muy buena conmigo. Emocionada fui corriendo a vestirme llevaba mi vestido de entrenar, mi arco y algunas flechas y mi capa dentro de una pequeña bolsa, también fui a la cocina y cogí algo de comer para Frossky ya que no podía moverse tendría que llevarle comida así que lleve bastante. Salí corriendo del palacio y fui hasta el bosque y primero me pare en la cueva y le di toda la comida eso sería suficiente para todo un día, después fui corriendo a la orilla del rio e intentaba ver a Threldor al otro lado para llamarle, estuve allí unos quince minutos y no le veía aparecer pero después de unos minutos más lo vi enseguida lo llame y vino volando hacia mí.
Amynia: hola –dije muy alegre-.
Threldor: creía que no saldrías hasta la tarde.
Amynia: si pero mi padre tenía unos asuntos pendientes y no estará en el palacio en todo el día hasta tarde así que le dije a mi madre que pasaría el día fuera.
Threldor: Bueno entonces ven a mi casa.
Amynia: vale.
Threldor me llevo volando a su región allí me puse la capa enseguida y me llevo hasta su casa.
Threldor: bueno, emm… no sé qué darte para comer yo iría a un bar o algo pero no pienso dejarte sola.
Amynia: tranquilo yo se cocinar, déjalo en mis manos.
Threldor: está bien, como si fuera tu casa.
Me quite la capa, mis armas y fui a la cocina, se notaba que hacía tiempo que nadie había cocinado nada, primero tuve que limpiar un poco y luego con unas patatas y un poco de carne que me trajo Threldor puede hacer una buena comido, evidentemente me llevo todo la mañana hacer todo eso, no es que sea muy buena cocinando pero amenos sabia como hacerlo. Nos sentamos en la mesa la cual también tuve que limpiar, todo estaba lleno de polvo excepto lo único que utilizaba.
Threldor: -probó un poco de la comida- mmm! Esta delicioso!
Amynia: gracias.
Threldor: creía que la familia real no cocina ni nada, para algo tienen tantos criados.
Amynia: si es verdad pero cuando puedo los saco de la cocina y cocino yo además ellos también me enseñaron.
Threldor: vaya… eres tan diferente a los demás…
Amynia: por? Lo dices como si fuera un problema…
Threldor: no que va! Tú eres especial, por eso me caes tan bien.
Amynia: -me sonroje- gracias.
Después  de que digiera eso no dijimos nada más, después de comer Threldor se fue a dormir un rato ya que había entrenado toda la mañana. Yo fui a la cocina, limpie los platos y luego decidí limpiar un poco la casa, no me importaba hacerlo, la verdad es que no me gustaba ver esa casa prácticamente abandonada. Cuando termine de arreglarla un poco fui a llamar a Threldor, entre en la habitación y aun dormía, era tan guapo durmiendo tranquilamente… Pero tenía que despertarlo.
Amynia: -con cuidado- Threldor… Threldor…
Threldor: mmm… que quieres?
Amynia: me prometiste que me llevarías a ver a mi amiga a la región de la tierra.
Threldor se levantó enseguida y cuando bajo a bajo observo lo bonito que había quedado todo.
Threldor: tú has hecho eso?…
Amynia: si, te gusta?
Threldor: esta precioso! –me abrazo, eso no lo esperaba- gracias!
Amynia: -tímidamente- de nada.
Después volví a coger mis cosas y nos fuimos a buscar el dragón  de Threldor era un dragón un poco más grande que Frossky, echaba fuego por la boca y sus escamas se incendiaban al enfadarse, la verdad que era muy bonito pero al principio me dio miedo, pero gracias a Threldor se tranquilizó y dejo que me subiera encima de él. Empezamos a volar, cruzamos el rio y llegamos a la región de la tierra, le aconseje que dejase el dragón en el bosque ya que casi nunca hay nadie por ahí. Después le guie hasta llegar al pueblo y allí fuimos corriendo a la casa de Elydia, la gente sospecho mucho más de Threldor que no de mi así que debíamos darnos prisa. Llamamos a la puerta y por suerte Elydia nos abrió enseguida.
Elydia: quienes sois?
Amynia: Elydia, soy yo… tu amiga, déjame pasar.
Elydia reconoció mi voz y me dejo pasar pero estaba asustada de Threldor. Me retire la capa y la abrace enseguida.
Amynia: te eche de menos.
Elydia: yo también. Pero Amynia, quien es él?
Amynia: él es Threldor, es de la región del fuego.
Elydia: ahh… ya entiendo, sois pareja a escondidas.
Threldor y Amynia: -a la vez- No!
Elydia: jajaja vale como queráis, pero hacéis buena pareja.
Amynia: deja de decir tonterías.
Elydia: vale, pero tu padre no se ha enterado de que tu amigo es de la región del fuego.
Amynia: por suerte no, por ahora solo lo sabes tú, y no digas nada de esto por favor.
Elydia: tranquilos.
Pasamos toda la tarde con Elydia al final nos hicimos buenos amigos, aunque seamos de elementos opuestos eso jamás iba a interferir en nuestra amistad, es más prefería su amistad antes que de cualquiera de mí mismo elemento. Cuando ya se hizo algo tarde decidimos que era hora de volver a casa así que nos despedimos de Elydia prometiéndole que íbamos a volver a verla algún día. Threldor y yo no pusimos nuestras capas y volvimos acorriendo al bosque donde su dragón estaba esperándonos y por suerte nadie nos descubrió. El dragón se alzó al vuelo y yo me abrace a Threldor, volamos hasta mi región el dragón bajo en l bosque donde sus patas fundían la nieve con tal calor que desprendía.
Amynia: muchas gracias Threldor, nos vemos mañana.
Threldor: adiós.
Threldor se volvió a montar en su dragón y volvió rápidamente a su región yo fui corriendo hasta el palacio al llegar a allí Isi me informo que ya habían cenado, para mí era buena noticia, no tendría que cenar con Ammbor, fui a mi habitación me di un buen baño y luego Isi me trajo la cena a mi habitación. Había sido un día precioso, jamás lo olvidaría.

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