Al día
siguiente levante con los ojos rojos debido a que anoche llore, me levante
tranquilamente y me dirigí a la cocina para comer algo, y con toda mi mala
suerte me encontré a Ammbor allí que también estaba desayunando.
Ammbor:
buenos días.
Me limite a
no contestarle ni mirarle a la cara, solo me dirigí al criado que estaba
haciendo la comida.
Amynia: me
podrás preparar un zumo de naranja, no estoy muy bien.
Criado:
claro que si princesa.
Amynia: -le
devolví una sonrisa- gracias.
Me senté al
otro extremo de donde estaba sentado Ammbor.
Ammbor: oye
podrías sentarte más cerca no hace falta que me tengas miedo.
Me quede en
silencio no le conteste ni le mire.
Ammbor:
porque te enfadas? Vamos a vivir juntos, que más quieres, es como si ya
estuviéramos casados.
Esas
palabras me herían los sentimientos, tenía ganas de echarme a llorar pero me
agente como pude, odiaba la idea de tenerme que casar con él. Luego apareció el
criado con mi zumo de naranja, me lo bebí tranquilamente y luego volví a mi
habitación donde me quede observando las regiones como de costumbre. Me quede
en mi habitación toda la mañana no quería encontrarme con Ammbor de ninguna
manera, ya había tenido suficiente en haber sido la primera persona que me
encuentro al despertarme. Ya era mediodía y me llamaron para comer, tuve que
comer al lado de Ammbor cosa que no me hizo ninguna gracia, él intentaba sacar
algún tema de conversación conmigo pero no le conteste en todo el tiempo, mi
padre parecía que se enfadaba pero ya me daba igual, era su culpa que él
estuviera allí.
Después de
comer decidí vestirme e irme con Frossky, eso hice y me lleve mis flechas de
hielo, pero cuando quise salir del palacio Ammbor no paraba de seguirme así que
tuve que correr lo más rápido posible para escapar, aun así siguió corriendo
hacia mí, me encontré a Fossky delante de su cueva.
Amynia:
Frossky debemos escondernos, Ammbor me persigue –dije intentado respirar con
normalidad-.
Frossky me
indicó que me escondiera en la cueva y él se sentó delante para que nadie
pudiese entrar. En eso que al cabo de un rato apareció Ammbor corriendo, al ver
el dragón se acordó de que yo estaba con él y quiso entrar en la cueva, pero
Fossky no se movía. Como no podía pasar lo quiso intentar a la fuerza, saco su
espada y empezó a amenazar a Frossky con matarlo. Al oír eso no pude contenerme
más y salí de la cueva.
Amynia: ni
se te ocurra tocarlo.
Ammbor: por
fin saliste cobarde.
No dubte en
sacar mi arco y le apunte con una flecha.
Amynia:
sabias una cosa, te odio, te odio tanto que no me costaría nada matarte ahora
mismo con tal de no volver a verte jamás.
Ammbor:
porque no nos podemos llevar bien, no te he hecho nada malo.
Amynia: a
no? Lo primero que has hecho mal es querer casarte conmigo y convencer a mi
padre cuando yo te odio.
Ammbor: no
me conoces, y yo te quiero.
Amynia: que
mentiroso eres –escondí mi arco- vete.
Ammbor: solo
me iré si tú vienes conmigo.
Me estaba
desafiado? No lo sé pero estaba llena de rabia. Así que no dude en subirme lo
más rápido que pude a las espaldas de Frossky, el entendió mi reacción y empezó
a correr, pero Ammbor también empezó a correr detrás de nosotros así que cuando
pudimos perderlo de vista Frossky se alzó al vuelo y desde lo alto vi como
Ammbor dejo de correr al no encontrarme.
Amynia: bien
hecho Frossky –lo abrace- que te parece si vamos a la región de la tierra.
Frossky
acepto y se dirigió a cruzar el rio, empezamos a volar por encima de la región
del fuego y algo terrible sucedió. Dos miembros de la región del fuego que
estaban entrenando su vuelo nos vieron y no se lo pensaron dos veces y uno de
ellos disparo una flecha de fuego a Fossky, empezamos a caer, intente agarrarme
a Frossky pero no pude y caí lejos de él y me quede inconsciente.
No sé cuánto
tiempo transcurrió pero solo recuerdo que cuando abrí los ojos vi a alguien
observándome, me tiro una papada en el brazo y reaccione, me levante enseguida
y algo mareada me puse de pie.
Chico: quién
eres? Que haces en esta región?
Estaba muy
nerviosa me dolía todo el cuerpo no sabía que contestar.
Amynia: soy
Amynia, la princesa de la región del agua.
Al oír que
era la princesa, el chico se quedó impactado.
Chico: que
haces aquí?
Amynia:
nada, solo… -no podía decirle lo de Elydia- cosas mías.
Chico: lo
siento, pero debo llevarte delante del rey –se acercó a mí para cogerme-.
Amynia: no!
no! por favor! –Le suplique- si mi padre sabe estoy me va a matar.
Chico:
igualmente van a torturar a tu dragón si lo encuentran.
Amynia:
que?! No!! Frossky!
Intente
correr pero ese chico me detuvo.
Chico: estás
loca! No chilles.
Estaba a
punto de llorar, el chico me cogió las dos manos y con un ágil movimiento me
las ato con una cuerda. No pude contenerme y empecé a llorar, comino unos pasos
y tenía que hacer algo así que rápidamente me gire hacia un lado y me pude
soltar, intente correr pero la cuerda que llevaba era larga, tropecé y me caí
en el suelo. Él chico que venía corriendo me levanto y me pego en la cara, en
ese momento una suave brisa hizo que su capucha se retirase y puede ver su
rostro. No había duda era el chico al que le había salvado la vida y aun
llevaba una cicatriz en la cara.
Amynia: eres
tú…
Chico: qué?
De que hablas?!
Amynia: yo
fui quien te salvo la vida cuando caíste en mi región!
El chico
quedo impactado al oír eso, me soltó y me desato la cuerda.
Chico:
gra…gracias.
Aun así no
pida contener mis lágrimas.
Amynia:
donde puede estar mi dragón.
Chico: lo
siento ahora no puedes ir a buscarlo, está oscureciendo y si no te van a
descubrir será mejor que te vayas tu región y que vuelvas mañana.
Amynia: no
pienso irme sin él!
Chico: hazme
caso! –Dijo apuntándome con una espada-
Amynia:
-asustada- va…vale.
Chico: vamos
vete
Amynia: cómo
quieres que vuelva, no se volar.
Chico:
-indignado- está bien, abrázate a mí.
Era algo
raro pero lo hice me abrace a él y extendió sus alas en llamas, esas alas que
había visto tantas noches desde mi ventana ahora estaban tan cerca de mí. El
chico me llevo volando rápidamente hasta mi región, allí me dejo y me dijo que
volviera mañana a ese mismo sitio donde me dejo y me ayudaría a encontrar a
Frossky yo acepte y fui corriendo hacia él palacio.
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