Habían
pasado dos días desde que visite a Elydia y ya estaba pensando en cómo volver a
ir a verla pero últimamente mi padre me vigilaba constantemente y no dejaba de
pensar en cómo poder escapar, entonces fui hacia el bosque con la excusa que
iría a entrenar mis habilidades. Antes de irme cogí un par de frutas i me las
lleve a escondidas, mis padres no se deban cuenta de eso porque a pesar de que
mi madre cocina muy pocas veces, ya que siempre lo suelen hacer los criados, y
si falta algo tienen que ir los criados a comprarlo y nunca comentan nada a mis
padres. La verdad es que los criados me dan pena siempre están trabajando desde
muy pronto hasta muy tarde por la noche, así que siempre que podía cogía algo
rico de la cocina si se lo llevaba para comer a escondidas a sus habitaciones
que estaban al sótano del palacio, ese lugar era muy oscura y a veces daba
miedo, pero por desgracia no podía hacer nada para sacarlos de allí.
Después de
coger la fruta, fui corriendo hasta el bosque y me dirigí a la cueva donde
estaba Frossky esperándome, ya hacía dos días que no iba ido a verle y parecía
preocupado.
Amynia: Hola
Frossky! Siento no haber venido en dos días pero mi padre me ha estado vigilando
constantemente.
Frossky se
acercó a mí y puso su cabeza en mi hombro como si fuera a abrazarme.
Amynia: yo
también te quiero –dije abrazándolo del cuello- Toma –dije enseñándole la
fruta- Es para ti.
Frossky
empezó a comerse la fruta, yo me senté delante de él observándolo.
Amynia: que
quieres que hagamos hoy?
Frossky
salió fuera de la cueva, me subió encima de su espalda y empezó a volar. Yo
creía que como siempre solo me daría una vuelta por encima del bosque donde
nadie lo puede ver, pero esta vez se dirigió al rio.
Amynia: no!
Frossky para! Vuelve atrás.
Frossky se
quedó parado volando a un paso de entrar a la región del fuego y luego fue
bajando hasta pisar tierra por suerte nadie de la región del fuego nos vio, así
que volvimos atrás.
Estuve casi
toda la tarde entrenando con Frossky hasta que oí un gran estruendo, ya sabía
que en la región del fuego estaban entrenando y que hacían mucho ruido por eso
no le di importancia y seguí a lo mío pero note como Frossky estaba algo
nervioso por tanto ruido.
Amynia: -me
acerque a Frossky y lo acaricie- tranquilo no es nada solo están entrenando.
Frossky
parecía que se había calmado. Después de un buen rato entrenando decidí ir a
pasear por el bosque con Frossky para descansar un rato en eso que vi algo
oscuro en el suelo, estaba algo asustada pero sabía que tenía a Frossky a mi
lado para protegerme así que me acerque lentamente y a medida que iba a
acercándome más vi que eso era un cuerpo, pero no se movía, cogí un poco de
nieve del suelo y se la tire desde lejos para si se novia pero nada estaba
inmóvil. Así que sin miedo alguno me acerqué a ese cuerpo y me puse de rodillas
a su lado. Era un miembro de la región del fuego y parecía que estaba
gravemente herido. No podía verle su cara ya que llevaba una capa con una
capucha que le tapaba hasta los ojos, se la retire lentamente, era un chico de
pelo negro y su piel era muy morena, eso me sorprendió ya que aquí la gente
suele ser de piel muy pálida. El chico tenia quemaduras por la cara, también
tenía arañazos en los brazos que le habían roto la chaqueta. En ese momento no
sabía que hacer pero no podía dejarlo allí tirado podía morir estaba muy grave.
Frossky se puso algo nervioso al ver que quería curar ese chico.
Amynia:
Frossky por favor llevémosle a tu cueva quiero curarle.
Frossky me
dio la espalda y se sentó al suelo.
Amynia:
vamos por favor, si lo curo ahora mañana ya podrá irse y no pasara nada malo.
Frossky no
parecía convencido del todo pero al final termino por aceptar a ayudarme así
que con cuidado lo subí a la espalda de Frossky y fuimos andando hasta la
cueva. Allí saque mi capa que es de piel de animal, eso ayudaría a que no
tuviera frio ya que segura que nunca habría estado a esa temperatura que a
diferencia de a su región aquí es muy baja sobretodo en este bosque.
Después fui
corriendo lo más rápido que pude al palacio y cogió algunas medicinas que
podrían serme útiles y también cogí algunas mantas para que no se refriara,
salí corriendo a la máxima velocidad hasta llegar a la cueva. Allí empecé a
curarlo primero empecé con las heridas que su cara que parecían que tenían peor
aspecto, le eche unas especie de agua que le desinfecto la herida, después de
limpiar todas las heridas de su cara hice lo mismo con las de sus brazos y
observe como también tenía un gran corte en su pierna, también se lo limpie y
cogí una venda y se la coloque entorno a su pierna que era la peor herida que
no paraba de sangrar.
Después de
curar todas sus heridas puse un líquido que le ayudaría a que sanasen más
rápido, después abrí su boca y le hice tomar un líquido para que se encontrar
mejor y no le doliese tanto todo el cuerpo.
Después de
curarlo lo tape con algunas mantas que había traído porque su cuerpo parecía
que se había enfriado desde que toco esta tierra y eso me procupaba.
Ya se hizo
tarde y tenía que volver a casa.
Amynia:
Frossky por favor quédate vigilando la entrada para que no entre nadie, si lo
ven podrían matarlo.
Frossky no
parecía muy convencido.
Amynia:
hazlo por mi dije acariciándolo.
Frossky me
miro y aun que no estaba convencido del todo acepto y pude irme tranquila a mi
casa, sabía que podía confiar con Frossky.
Al llegar a
casa fui a comer algo en la cocina y encontré a mi padre pegando a uno de los
criados.
Tinor: como
vuelvas a romper alguna cosa te lo voy a hacer comer! Me entendiste?!
El criado se
limitaba a asentir con la cabeza a todo lo que decía mi padre, odia cuando
hacia estas cosas, ellos son buenas personas y un error lo puede cometer
cualquiera.
Amynia:
papa! Basta!
Mi padre le
pego una última vez y se fue de la cocina. El criado seguía al suelo
aterrorizado, yo me acerque y me arrodille junto a él.
Amynia:
estas bien?
Criado: si…
gracias.
Amynia: no
debes dármelas.
Lo ayude a
levantarse.
Criado:
quiere que le haga algo de comer?
Amynia: no,
siéntate.
El criado
quedo extrañado por mi reacción, cogí un poco de sopa que había quedado de la
comida, la calenté y se la serví. Al principio se negó a comer pero acabo
haciéndolo y cene con él.
Criado:
muchas gracias princesa, llevaba muchos días pasando hambre y mis compañeros
también…
Amynia: lo
siento, por favor coge este pan y llévatelo a sótano compártelo con los otros y
buenas noches.
El criado
quedo muy sorprendido con el favor que le hice así que cogió él pan y se lo
llevo tal como le ordene.
Después fui a bañarme y luego me fui a descansar a mi
habitación pero no paraba de pensar en ese chico espero que se encuentre mejor
y que no le pase nada malo, espero que Frossky lo cuide bien. Creo que seguro
que mañana aun estará allí, no sé si podrá levantarse con esas terribles
heridas, me gustaría saber quién es y conocerlo, aunque lo más probable es que
huya corriendo a su región. Pero si fuera uno de esos ‘pájaros en llamas’ me
gustaría que me enseñase a volar, aunque creo que ya me estoy haciendo
demasiadas ilusiones será mejor que descanse y ya veré que pasa mañana.
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