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miércoles, 2 de abril de 2014

Capitulo 5 - Los opuestos se atraen

Habían pasado dos días desde que visite a Elydia y ya estaba pensando en cómo volver a ir a verla pero últimamente mi padre me vigilaba constantemente y no dejaba de pensar en cómo poder escapar, entonces fui hacia el bosque con la excusa que iría a entrenar mis habilidades. Antes de irme cogí un par de frutas i me las lleve a escondidas, mis padres no se deban cuenta de eso porque a pesar de que mi madre cocina muy pocas veces, ya que siempre lo suelen hacer los criados, y si falta algo tienen que ir los criados a comprarlo y nunca comentan nada a mis padres. La verdad es que los criados me dan pena siempre están trabajando desde muy pronto hasta muy tarde por la noche, así que siempre que podía cogía algo rico de la cocina si se lo llevaba para comer a escondidas a sus habitaciones que estaban al sótano del palacio, ese lugar era muy oscura y a veces daba miedo, pero por desgracia no podía hacer nada para sacarlos de allí.
Después de coger la fruta, fui corriendo hasta el bosque y me dirigí a la cueva donde estaba Frossky esperándome, ya hacía dos días que no iba ido a verle y parecía preocupado.
Amynia: Hola Frossky! Siento no haber venido en dos días pero mi padre me ha estado vigilando constantemente.
Frossky se acercó a mí y puso su cabeza en mi hombro como si fuera a abrazarme.
Amynia: yo también te quiero –dije abrazándolo del cuello- Toma –dije enseñándole la fruta- Es para ti.
Frossky empezó a comerse la fruta, yo me senté delante de él observándolo.
Amynia: que quieres que hagamos hoy?
Frossky salió fuera de la cueva, me subió encima de su espalda y empezó a volar. Yo creía que como siempre solo me daría una vuelta por encima del bosque donde nadie lo puede ver, pero esta vez se dirigió al rio.
Amynia: no! Frossky para! Vuelve atrás.
Frossky se quedó parado volando a un paso de entrar a la región del fuego y luego fue bajando hasta pisar tierra por suerte nadie de la región del fuego nos vio, así que volvimos atrás.
Estuve casi toda la tarde entrenando con Frossky hasta que oí un gran estruendo, ya sabía que en la región del fuego estaban entrenando y que hacían mucho ruido por eso no le di importancia y seguí a lo mío pero note como Frossky estaba algo nervioso por tanto ruido.
Amynia: -me acerque a Frossky y lo acaricie- tranquilo no es nada solo están entrenando.
Frossky parecía que se había calmado. Después de un buen rato entrenando decidí ir a pasear por el bosque con Frossky para descansar un rato en eso que vi algo oscuro en el suelo, estaba algo asustada pero sabía que tenía a Frossky a mi lado para protegerme así que me acerque lentamente y a medida que iba a acercándome más vi que eso era un cuerpo, pero no se movía, cogí un poco de nieve del suelo y se la tire desde lejos para si se novia pero nada estaba inmóvil. Así que sin miedo alguno me acerqué a ese cuerpo y me puse de rodillas a su lado. Era un miembro de la región del fuego y parecía que estaba gravemente herido. No podía verle su cara ya que llevaba una capa con una capucha que le tapaba hasta los ojos, se la retire lentamente, era un chico de pelo negro y su piel era muy morena, eso me sorprendió ya que aquí la gente suele ser de piel muy pálida. El chico tenia quemaduras por la cara, también tenía arañazos en los brazos que le habían roto la chaqueta. En ese momento no sabía que hacer pero no podía dejarlo allí tirado podía morir estaba muy grave. Frossky se puso algo nervioso al ver que quería curar ese chico.
Amynia: Frossky por favor llevémosle a tu cueva quiero curarle.
Frossky me dio la espalda y se sentó al suelo.
Amynia: vamos por favor, si lo curo ahora mañana ya podrá irse y no pasara nada malo.
Frossky no parecía convencido del todo pero al final termino por aceptar a ayudarme así que con cuidado lo subí a la espalda de Frossky y fuimos andando hasta la cueva. Allí saque mi capa que es de piel de animal, eso ayudaría a que no tuviera frio ya que segura que nunca habría estado a esa temperatura que a diferencia de a su región aquí es muy baja sobretodo en este bosque.
Después fui corriendo lo más rápido que pude al palacio y cogió algunas medicinas que podrían serme útiles y también cogí algunas mantas para que no se refriara, salí corriendo a la máxima velocidad hasta llegar a la cueva. Allí empecé a curarlo primero empecé con las heridas que su cara que parecían que tenían peor aspecto, le eche unas especie de agua que le desinfecto la herida, después de limpiar todas las heridas de su cara hice lo mismo con las de sus brazos y observe como también tenía un gran corte en su pierna, también se lo limpie y cogí una venda y se la coloque entorno a su pierna que era la peor herida que no paraba de sangrar.
Después de curar todas sus heridas puse un líquido que le ayudaría a que sanasen más rápido, después abrí su boca y le hice tomar un líquido para que se encontrar mejor y no le doliese tanto todo el cuerpo.
Después de curarlo lo tape con algunas mantas que había traído porque su cuerpo parecía que se había enfriado desde que toco esta tierra y eso me procupaba.
Ya se hizo tarde y tenía que volver a casa.
Amynia: Frossky por favor quédate vigilando la entrada para que no entre nadie, si lo ven podrían matarlo.
Frossky no parecía muy convencido.
Amynia: hazlo por mi dije acariciándolo.
Frossky me miro y aun que no estaba convencido del todo acepto y pude irme tranquila a mi casa, sabía que podía confiar con Frossky.
Al llegar a casa fui a comer algo en la cocina y encontré a mi padre pegando a uno de los criados.
Tinor: como vuelvas a romper alguna cosa te lo voy a hacer comer! Me entendiste?!
El criado se limitaba a asentir con la cabeza a todo lo que decía mi padre, odia cuando hacia estas cosas, ellos son buenas personas y un error lo puede cometer cualquiera.
Amynia: papa! Basta!
Mi padre le pego una última vez y se fue de la cocina. El criado seguía al suelo aterrorizado, yo me acerque y me arrodille junto a él.
Amynia: estas bien?
Criado: si… gracias.
Amynia: no debes dármelas.
Lo ayude a levantarse.
Criado: quiere que le haga algo de comer?
Amynia: no, siéntate.
El criado quedo extrañado por mi reacción, cogí un poco de sopa que había quedado de la comida, la calenté y se la serví. Al principio se negó a comer pero acabo haciéndolo y cene con él.
Criado: muchas gracias princesa, llevaba muchos días pasando hambre y mis compañeros también…
Amynia: lo siento, por favor coge este pan y llévatelo a sótano compártelo con los otros y buenas noches.
El criado quedo muy sorprendido con el favor que le hice así que cogió él pan y se lo llevo tal como le ordene.
Después fui a bañarme y luego me fui a descansar a mi habitación pero no paraba de pensar en ese chico espero que se encuentre mejor y que no le pase nada malo, espero que Frossky lo cuide bien. Creo que seguro que mañana aun estará allí, no sé si podrá levantarse con esas terribles heridas, me gustaría saber quién es y conocerlo, aunque lo más probable es que huya corriendo a su región. Pero si fuera uno de esos ‘pájaros en llamas’ me gustaría que me enseñase a volar, aunque creo que ya me estoy haciendo demasiadas ilusiones será mejor que descanse y ya veré que pasa mañana.

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