Hacia un par
de días que mi padre estaba raro y Ammbor venia constantemente a verlo y hablan
juntos y parecían que se llevaban muy bien, eso me daba miedo, así sí que sería
seguro que mi padre me casaría con él. Después de lo que paso con ese chico de
la región del fuego no he vuelto a verlo ni nada, pero bueno tampoco es que me
importe mucho, le salve la vida con eso ya estoy satisfecha. También hacía
tiempo que no había vuelto a ver a Elydia así que tenía que planear otra vez
como salir de la región sin ser vista por nadie.
Hoy era otro
día normal y como casi cada día vino Ammbor yo estaba en el jardín donde
estaban los caballos de mi padre, los caballos eran blancos y su crin eran como
el hielo, transparente pero suave, amo los animales así que solía cuidarlo de
vez en cuando pero prefiero mi dragón.
Yo no me lo
esperaba pero después de que Ammbor estuviera hablando con mi padre vino a mí.
Amynia: que
quieres? –Se sorprendió porque él estaba detrás de mí y creía que no lo iba a
ver-.
Ammbor: solo
venía a hacerte compañía.
Amynia:
puedes irte por donde viniste.
Ammbor: no seas
tan mala conmigo.
Él intento
acercarse más a mí.
Amynia: no
me toques.
Ammbor: o
sino que?
Amynia: creo
que no es la primera vez que pasas por esto y parece que no será la última.
Ammbor:
Soportaría todo el dolor del mundo solo por poder estar a tu lado.
Amynia: y
ahora te me pones romántico? Eso no te va a funcionar.
Ammbor: eres
idiota. A ver si aprendes a valorar todo lo que tienes.
Amynia:
valoro mucho lo que tengo y a veces desearía no tener nada.
Ammbor se acercó
a mí y empezó a acariciar mi mejilla le advertí que parara pero no hacía caso así
que rápidamente me cogió de las muñecas para que no le hiciera daño y me beso.
Yo no pude contener mi rabia lo intentaba con toda mi fuerza pero no podía
deshacerme de él, pero cuando por fin me soltó le arañe todo el brazo con toda
mi fuerza.
Amynia:
vete!
En eso
apareció a mi padre que al parecer había observado la escena. El brazo de
Ammbor empezó a sangran.
Tinor:
Amynia!
Amynia: tú
lo has visto, porque lo defiendes?
Tinor:
porque es tu futuro esposo, no tienes por qué hacerle esto.
Amynia: no
lo soporto ni a él y mucho menos a ti! Es que no puedes pensar un poco en mi
felicidad?
Tinor: vas a
hacer lo que yo diga y ya está.
Mi padre
llamo a Isi para que lo curase yo no aguante mis lágrimas y me fui corriendo
hasta el bosque donde encontré a Frossky. Lo abrace con todas mis fuerzas y él
al verme llorar de esa manera, extendió sus alas para protegerme. Después me
llevo a su cueva me senté encima de esas mantas con las que protegí a ese chico
y me tranquilicé un poco. Se lo conté todo lo que había pasado a Frossky, él me
comprendió y me hizo compañía toda la mañana hasta que mi estómago empezó a
rugir de hambre.
Amynia: pff…
tengo hambre, pero pasó, no quiero volver a casa.
Frossky me
acerco unas frutas.
Amyna: gracias
Frossky, eres el mejor.
Me quede con
Frossky comiendo algunas frutas que estaban deliciosas y luego me relaje encima
de las mantas y me quede dormida. Cuando desperté ve que Frossky se había
quedado vigilado para que no me pasase nada malo. Entonces me levante y fui
hacia él.
Amynia: oye
Frossky que te parece si vamos a visitar a Elydia.
Él no
parecía muy convencido pero acepto mi propuesta. Entonces me puse mi capa negra
y subí a la espalada de Frossky, él extendió sus enormes alas y empezó a elevarse
y cuidadosamente pasamos el rio, entonces Frossky empezó a volar más alto
debido a las llamas de la región del fuego, había algunos miembros que estaban
entrenando así que tuvimos que darnos prisa a pasar para no ser descubiertos.
Después de pasar la región del fuego por fin pudimos llegar a la región de la
tierra donde aterrizo en el bosque. Baje de la espalda de Frossky y le pedí que
se quedara allí y que tuviera cuidado. Después de eso me fui corriendo hacia el
pueblo y allí hacia la casa de Elydia, llame a la puerta y enseguida me abrió.
Al verme me dejo pasar enseguida.
Elydia:
Amynia! Que ganes de verte que tenía.
Amynia: yo
también –la abrace-.
Elyida: ven
siéntate –me llevo a la sala de estar- que ha pasado algo interesante?
Amynia: -al
decir eso agache la cabeza- bueno…
Elydia:
puedes contarme lo que quieras.
Amynia:
Ammbor, el chico con quien mi padre quiere casarme, no para de hacerme la vida
imposible, hoy me ha besado forzándome, soy más fuerte que él pero no podía
quiéramelo de encima, lo odio. Luego lo he apartado y le arañe todo el brazo,
entonces mi padre me riñe a mí.
Elydia:
dios! Tu padre es terrible.
Amynia: lo
sé –dije triste-.
Pase toda la
tarde con Elydia, me lo pase bien y me hizo desconectar un poco de tos los
problemas con mi padre, y pude sonreír un poco.
Pero ya
empezaba a caer la noche y debería volver a casa, además Frossky me estaba
esperando, así que volví a ponerme la capa y fui corriendo hacia él bosque, me
subí a la espalda de Frossky y volvimos lo más rápido posible, pudimos pasar la
región del fuego sin ser vistos y llegamos a nuestra región. Yo tuve que volver
a casa no quería que mi padre mándese a los soldados a buscarme así que tendría
que volver forzosamnete.
Al llegar al
palacio vi que Ammbor aun seguí allí y estaba con mi padre. Mi padre me llamo
para que fuese allí pero pase de él y me fui a darme un baño, me puse mi
vestido de seda y me sente en la cama y me quedo mirando por la venta en eso
que entro mi madre.
Tinarania:
Amynia por favor ven a cenar –dijo suplicándome-.
Amynia: lo
siento pero no ire.
Tinariania:
hazlo por mí, y puedes irte cuando hayas comido algo.
Amynia: está
bien –suspire-.
Baje a cenar
y me encontré a Ammbor sentado a la mesa junto a mi padre. Él se quedó mirando
mi cuerpo embobado.
Amynia: que
hace él aquí?
Tinor:
vivirá con nosotros una temporada o para siempre, no sé.
Tinariana:
come algo Amynia por favor.
No me lo
podía creer estaba a punto de llorar pero me aguante las ganas, solo hice lo
que me pido mi madre, comí algo y me fui rápidamente a mí a mi habitación donde
empecé a llorar, Isi vino rápidamente detrás de mí, yo cerré la puerta y aun
que estuvo llamándome un buen rato no le abrí la puerta, solo podía llorar.
Después de desahogarme intente calmarme un poco, me quede delante de la ventana
observando ese paisaje hermoso, recordé a Elydia y lo bien que nos lo pasamos
juntas. Deseaba salir fuera conocer mundo, ser libre y parecía que eso nunca
pudiera ocurrir. Hay días en los que desearía ser una chica normal en el pueblo
y no tener que cargar con el peso de ser la hija del rey. Ojala algún dio
vuelva esa paz que había antes.
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